La vergüenza es uno de los sentimientos más comunes y complejos del ser humano. Es una representación mental que toma forma cuando entendemos que también existe el mundo del otro y comenzamos a notar su mirada y a vernos reflejados en ella, pues, como decía Charles Darwin, «es el pensar lo que los otros piensan sobre nosotros lo que nos hace enrojecer». Basándose en los descubrimientos más recientes de la neurociencia y la psicología, Boris Cyrulnik cuestiona la esencia de la vergüenza y explica las razones por las que aparece. Estudia su biología y su psicología, su naturaleza en los animales, en el niño y en el adolescente, su relevancia en el ámbito sexual o familiar, y sus efectos en los supervivientes de grandes masacres o crímenes de guerra. El autor nos desvela los secretos de la vergüenza al tiempo que nos ofrece algunas claves para desactivar y superar este sentimiento que tanto condiciona nuestra vida.
¿Cómo hemos pasado de sociedades pequeñas de cazadores-recolectores, en las que cualquier miembro ajeno a ellas era considerado un enemigo, a coexistir en civilizaciones extensas en las que nos codeamos cada día con multitud de desconocidos? ¿Qué se ha removido en nosotros para pasar del impulso xenófobo de hacer la guerra a los forasteros a convivir con ellos tratándolos con benigna desatención? ¿Cómo ha sido el tránsito de la ética de la sabana a la ética de la civilización?
Se ha producido una evolución importante desde la moral que imperaba hace millones de años en las minúsculas colectividades de nuestros ancestros hasta la actual moral de las civilizaciones extensas. Hemos alcanzado lo que se denomina dominio ecológico: estamos en lo alto de la cadena trófica y ya no tenemos depredadores importantes de los que preocuparnos. Ahora, las principales presiones de selección que se ejercen sobre nuestra especie proceden de ella misma.
Montaña viaja en el tiempo, a través de varias historias universales y alguna aventura inédita del autor, para explicar la misteriosa relación del ser humano con las cimas, y sobre todo consigo mismo y con los demás: de los pioneros en el Mont Blanc a la vanguardia del estilo alpino en el Himalaya; de la curiosidad científica de Saussure a la búsqueda de la perfección ética y estética de Steve House… Existen tantas motivaciones y justificaciones para lanzarse a subir montañas como personas hay en el mundo.