¿A quién no le ha sucedido, en más de una ocasión, volver sobre sus pasos para comprobar el cierre de la llave de paso del gas o el de la puerta de la calle, antes de salir de viaje? ¿Repasar, una y otra vez, un trabajo académico que ya está acabado, o crear distintas copias de seguridad de un mismo documento? Limpiar lo que ya está limpio, comprobar lo que ya está hecho, repasar lo que ya está acabado, ordenar lo que ya está ordenado. Todos estos son comportamientos sintomáticos de los trastornos obsesivos. Sin embargo, en algunas circunstancias, los consideramos algo absolutamente normal. Responden a una necesidad de seguridad, de aceptación social o incluso de autoestima. Entonces, ¿dónde radica la diferencia entre lo que es normal y lo que es patológico? La respuesta más fácil a esta pregunta apunta al grado de intensidad o de exageración de unas conductas u otras. ¿Pero cuál es el motivo que permite distinguirlas? Llegar a comprenderlo equivale a revelar la dinámica que atrapa al obsesivo en su propia mente y lo confina entre dudas, rumiaciones, compulsiones y comprobaciones. En este libro, Manuel Villegas, a partir del análisis de numerosos casos clínicos, nos introduce en el camino de la comprensión de la naturaleza del trastorno obsesivo, su génesis, su estructura y las condiciones para su superación a través del proceso psicoterapéutico.
La depresión es una experiencia humana que puede considerarse universal y transversal, tanto en el espacio como en el tiempo, a través de la historia. Se caracteriza por una sensación de vacío que da lugar a sentimientos de tristeza, desesperanza, inutilidad, falta de motivación y sentido. La terapia de la depresión busca significar y revertir esta experiencia de vacío que lleva a la persona a retirarse del mundo y recluirse sobre sí misma en un movimiento de autoprotección que, con el paso del tiempo, se ha ido cronificando y degenerando hasta la impotencia. Para ello, debe promover procesos cuyo objetivo es la transformación profunda de paciente en agente, de impotente en capaz, de dependiente en autónomo, de sumiso en libre, de víctima del destino en gestor de la propia existencia.
Vivimos en una era en que las noticias falsas se difunden más rápido que la verdad. En las redes sociales y el debate público, la narrativa de la pseudociencia y el odio se apoderan de la conversación, y las pruebas pasan a un segundo plano. Atmósfera de bulosnace de la necesidad de dar una respuesta científica clara en un contexto de crisis climática alarmante.
Isabel Moreno, física, meteoróloga y especialista de larga trayectoria en cambio climático, ofrece en este libro un espacio seguro para responder las dudas y los mitos más frecuentes sobre este tema, a la vez que nos brinda herramientas para empoderar a la ciudadanía con conocimientos científicos para que pueda debatir, contrarrestar la desinformación con argumentos incontestables, y tomar decisiones fundamentadas sobre el futuro del planeta.
¿Qué puede hacer puede la filosofía en un mundo atravesado por la tecnología, la incertidumbre política y la pérdida de sentido?
Lejos de los grandes sistemas del pasado, el pensamiento filosófico de hoy explora nuevas sendas, más tentativas y más urgentes. Este libro ofrece una visión panorámica del siglo XXI desde las principales disciplinas filosóficas: la ética, la política, la epistemología, la estética, la ontología o la filosofía de la ciencia y la tecnología.
En estas páginas se analiza el impacto de la inteligencia artificial, el transhumanismo o la posverdad, pero también se reflexiona sobre la estructura del juicio moral, las tensiones de la democracia liberal, el sentido del arte o la transformación del pensamiento feminista. Se trata de pensar con precisión, con libertad y con responsabilidad ante los retos que definen nuestro tiempo.
Un viaje desde los primeros intentos por comprender el mundo de las civilizaciones de la Antigüedad, pasando por el advenimiento de la cartografía comercial y los progresos tecnológicos que permitieron a los atlas tratar casi cualquier tema, hasta las aplicaciones digitales que hoy pueden llevarse en el bolsillo.
Viajes, rutas comerciales, exploraciones...: los mapas, fascinante reflejo de nuestro deseo de organizar el mundo, cobran vida en esta obra única.
Déjese guiar por la historia de los más increíbles atlas y las vidas de los cartógrafos que los concibieron.
En Atlas de lo invisible, la premiada pareja del geógrafo James Cheshire y el diseñador Oliver Uberti redefinen lo que es un atlas. Al transformar enormes conjuntos de datos en ricos mapas y novedosas visualizaciones terminan descubriendo realidades que reflejan el presente y preven lo que llegará en los años venideros. Con un enfoque ameno y curioso, Cheshire y Uberti exploran los niveles de felicidad y ansiedad por todo el mundo; rastrean los cables submarinos y las torres de telefonía que nos conectan; examinan las cicatrices ocultas de los conflictos geopolíticos e ilustran como a nuestro planeta le afectan desde los huracanes hasta las peregrinaciones.
Un itinerario de libros, una cartografía que refleja qué leen los autores y autoras de hoy, qué nos recomendarían, qué textos del viejo canon perviven o se deben sumar, cuáles son los vasos comunicantes entre actualidad y tradición. Inestable, apasionado, intergeneracional, este Atlas representa un cambio de perspectiva, una nueva forma de asomarse a una literatura en estado de ebullición. La escritora Clara Obligado ha coordinado un equipo de decenas de escritores y expertos que han escrito sobre las y los narradores latinoamericanos que consideran más importantes o que les cambiaron la vida. Agustín Comotto se ha encargado del trabajo gráfico de este libro y, como veréis, el restultado es excepcional.
La brontofobia, o el miedo patológico a las tormentas, se considera un terror infantil, pero son muchos más los adultos afectados. La erotomanía, u obsesión amorosa es tanto la angustia incontrolable por el amor no correspondido como el autoengaño de sentirnos deseados por alguien. La gerascofobia, emparentada con el conocido como síndrome de Peter Pan, describe la aversión ante la vejez o el envejecimiento de los que amamos. La coreomanía es la necesidad imperante de bailar sin tregua hasta caer rendido. Más de la mitad de la población mundial padece nomofobia, el pánico desmedido a no tener el teléfono móvil a mano. A todos, sin excepción, nos obsesiona algo. Mientras la sociedad considera defectos imperdonables las fobias y manías de sus individuos, tan solo entenderlas puede ayudarnos a comprendernos y comprender a quienes nos rodean. Para reconciliarnos con nosotros mismos. Para sentirnos un poco menos solos.
Los inuit llaman iktsuarpok a la mezcla de ansiedad, nerviosismo, excitación y felicidad que siente quien espera la llegada de invitados a casa. Para los finlandeses kaukokaipuu es la inexplicable nostalgia por un lugar en el que no hemos estado nunca. Solo en nuestra cultura e idioma sabemos perfectamente qué es la vergüenza ajena, ese sonrojo empático que nos produce el comportamiento de otra persona. Todos somos capaces de reconocer la diferencia entre rabia y miedo, entre deseo y envidia. Sabemos también que es mejor no confundir el afecto con el amor. El arrepentimiento con el remordimiento. La euforia con la felicidad. Pero hemos experimentado cosas a las cuales a menudo no hemos sabido dar un nombre.