El Zohar es, sin duda alguna, la obra más famosa del pensamiento místico universal, y de la Cábala en particular. Sus enseñanzas influyeron en el pasado y repercuten actualmente en todas las religiones conocidas. El volumen IX nos habla del tema del exilio, un asunto extraño y enigmático, pero esencial para comprender el devenir del alma. El descenso de las almas desde los mundos espirituales a nuestro mundo físico tiene una noble finalidad, que es el regreso a la vida verdadera y plena, simbolizada por la Tierra Prometida.
Este libro está en el inicio del diálogo contemporáneo entre el budismo y el cristianismo, cuestión que sigue teniendo la misma relevancia que cuando fue publicado por primera vez, hace cinco décadas, tal como afirma Javier Melloni en su introdución.
El jesuita Hugo Lassalle vivió en Japón más de sesenta años. Durante ese tiempo descubrió que la meditación zen podía enriquecer enormemente no solo la fe y oración cristianas, sino que también podía renovar la vida de cualquier persona, fuese o no creyente.
Aunque desde que se escribió este libro han cambiado muchas cosas en el mundo, las claves que nos proporcionan estas páginas siguen siendo de gran actualidad, tanto para profundizar en la propia fe cristiana como para abrirse al modo oriental de adentrarse en el corazón de la realidad, a través de la meditación silenciosa.
Es el despertar de una nueva conciencia de la especie humana lo que el autor ya entrevió entonces.
El fenómeno de la «asignación de identidad» ha ido tomando fuerza en los últimos veinte años, hasta el punto de involucrar a la sociedad en su conjunto. Así lo atestiguan la evolución de la noción de género y las metamorfosis de la idea de raza. ¿Qué ha pasado para que los compromisos emancipatorios del pasado, en particular las luchas anticoloniales y feministas, hayan se hayan replegado sobre sí mismos de tal manera? El derribo de estatuas en nombre del antirracismo es desconcertante, y la violencia con la que se manifiesta el odio a los hombres en el seno de la lucha feminista plantea interrogantes.
En décadas recientes, se han reinterpretado hasta el exceso instrumentos de pensamiento ricos y de gran fineza —de las obras de Sartre, Beauvoir, Lacan, Césaire, Foucault, Deleuze o Derrida— para sostener unos ideales nuevos cuya prioridad no es alcanzar una sociedad más justa. En paralelo, la noción de identidad nacional regresa en los discursos de la extrema derecha, habitados por el terror. Estos valoran lo que los identitarios del otro lado rechazan: la identidad blanca, masculina, viril, colonialista, occidental. Identidad contra identidad, por tanto.
El vuelo mágico es el viaje iniciático a través de los tres mundos: tierra, infierno y cielo. A partir de testimonios de técnicas chamánicas recogidas en las más diversas tradiciones y culturas arcaicas, Mircea Eliade reconstruye su significado para nuestra civilización, que vive en el olvido de toda vivencia de lo sagrado. Esta necesidad de superación humana y de trascendencia constituye el tema común de los diversos ensayos reunidos en este volumen escritos por Eliade entre 1934, después de su viaje a la India, y 1986, fecha de su muerte. El carácter polifacético de Eliade, novelista y profesor de la Universidad de Chicago, queda manifiesto en esta edición, que recoge tanto algunos de sus escritos ensayísticos y eruditos como noticias autobiográficas y diarios. Los primeros abarcan campos muy diversos, desde las culturas primitivas hasta las esculturas modernas de su compatriota el escultor Brancusi; las notas autobiográficas se refieren, sobre todo, al entorno cultural en el que vivió: sus encuentros con Carl Gustav Jung, Ernst Jünger, Henry Corbin, Ananda Coomaraswamy, etc. El conjunto de textos que reúne El vuelo mágico revela la evolución espiritual e intelectual de Eliade, siempre esforzado por encontrar el sustrato de lo sagrado en la confrontación del hombre occidental con las culturas lejanas.