"En un mundo arrasado por el ruido y los discursos polarizados, transformar eficazmente el lenguaje de la política tradicional es imprescindible para la cohesión social y la vida democrática. El libro es un alegato a favor del relato político y de la necesidad de construir narrativas de cohesión social en tiempos de odio, polarización extrema y ansiedad colectiva".
Una investigación sobre nuestra persistente fascinación por el nazismo y el desmoronamiento del consenso moral de posguerra
Durante casi dos mil años, la vida de Jesucristo ha sido nuestra brújula ética, un imponente modelo de virtud que nos mostraba la diferencia entre el bien y el mal. Pero el siglo XX trajo consigo una nueva referencia moral. A raíz de la Segunda Guerra Mundial, Hitler se convirtió en el símbolo del Mal con mayúsculas, la némesis por antonomasia. Ocho décadas después, seguimos obsesionados con su figura: Hitler y el nazismo siempre están ahí, moldeando cómo pensamos y evaluamos la realidad.