En todos los periodos históricos de relevancia, los medios de comunicación públicos han sido fundamentales para proporcionar información contrastada y de calidad. El conflicto actual entre Rusia y Ucrania, así como ciertos contextos de populismo autocrático, han evidenciado las dificultades y retos que pueden surgir, especialmente la tentación del intrusismo progubernamental que puede alejar a las gobernanzas de sus obligaciones de garantizar una información independiente y verificada para los ciudadanos.
La reciente experiencia postpandémica ha demostrado aún más la responsabilidad de los medios de comunicación. Esta coyuntura sin precedentes, resultado del confinamiento global, marcará un hito en la evolución de la comunicación global.
Ante estas circunstancias, este libro propone un debate esencial sobre el papel que deben desempeñar los medios de comunicación públicos. Ofrece una reflexión crítica sobre el periodismo como mediador social y su rol en la reconfiguración del espacio público. Se analizan las causas y consecuencias de la crisis de la mediación periodística, se exploran nuevos enfoques periodísticos y prácticas de verificación, y se presta atención a la emergencia de discursos polarizadores en la sociedad.
Los medios de comunicación, con Internet a la cabeza, han ido ampliando su área de influencia y homogeneizando de manera drástica los relatos a través de los que dotamos de sentido al mundo, más allá de la esfera estrictamente mediática. Este fenómeno de contagio se extiende a territorios diversos, desde lo privado y lo íntimo a lo político, lo cultural o lo artístico, en forma de cuasi monopolio discursivo. Del "Big Brother" al "Big Data", este libro podría definirse como un análisis del inconsciente mediático y sus efectos políticos en una sociedad articulada cada vez más en torno a la lógica del "entertainment".
La Comuna de París de 1871 es mundialmente conocida, así como un episodio fundamental en la historia. La ciudadanía tomó el poder, implantó una democracia directa y, aunque con errores y contradicciones, se tomaron importantes medidas para garantizar los derechos fundamentales de los parisinos.En 1898, Louise Michel termina la redacción de su historia de la Comuna. Para ella, anuncia al lector, “escribir este libro es revivir los terribles días, en que la libertad, rozándonos con sus alas, levantó el vuelo desde el matadero. Es abrir de nuevo la fosa ensangrentada donde, bajo la trágica cúpula del incendió, se durmió La Comuna, bella para sus bodas con la muerte, las bodas rojas del martirio. En esta terrible grandeza, gracias a su valor en la hora suprema le serán perdonados los escrúpulos, las vacilaciones, dada su profunda honradez”. Han pasado casi treinta años de los acontecimientos históricos, pero esta figura de la Comuna de París no ha perdido ni un ápice de su energía.En este apasionante relato Louise Michel nos narra el día a día de uno de los procesos revolucionarios más importantes del siglo XIX, que supuso para ella la cárcel y diez años de destierro en Nueva Caledonia. La riqueza y la precisión de su relato convierten a este texto un excepcional documento sobre la Comuna de París y sus participantes.