En La brevedad de la vida, Séneca (4 a. C. – 65 d. C.) toca un tema de sorprendente actualidad: la sensación de pérdida de tiempo.
Tenemos la falsa percepción de que la vida es corta porque está determinada por nuestra forma de vivir, llena de vicios y ocupaciones superfluas. La dedicación a la sabiduría es, para Séneca, la única manera de vivir con provecho.
Mediante su pluma concisa y sus frases afiladas, el filósofo clásico atraviesa los siglos con una sabiduría sin caducidad y nos invita a reevaluar el uso que hacemos del tiempo, este bien tan escaso, así como a cuestionar nuestro estilo de vida marcado por el ajetreo, la dispersión y la vanidad.
«No hay razón para que pienses que ha vivido mucho quien muestra canas y arrugas: no ha vivido mucho, sino que ha existido mucho.»
LA BODEGA DE UN LITERATO es la edición española de Notes on a cellar-book de George Saintsbury (1845-1933), obra aparecida en 1920 que constituyó un gran éxito de crítica y público, reeditándose en varias ocasiones. Se trata de un texto de gran originalidad al ser el resultado de las observaciones y reflexiones de un sabio bebedor. El libro es un recorrido por los diversos vinos del mundo, bien salpimentado por comentarios y juicios repletos de reflexiones literarias y personales. Los contenidos de esta obra resaltan una visión del mundo y un estilo de vida donde hay lugar para hablar del jerez y del oporto, del burdeos y del champán, a la vez que se incide en erudita información asociada a episodios autobiográficos no exentos de humor e ironía. Los diversos capítulos sobre el vino se complementan con otros sobre licores y destilados, todo bien ilustrado con los menús que el autor ofrecía a sus invitados.
La historia de cualquier incendio es la historia de un olvido, por eso casi nadie recuerda lo que ocurrió el 29 de abril de 1986. Aquel día la Biblioteca Pública de Los Ángeles amaneció consumida por el fuego, cuatrocientos mil libros se convirtieron en cenizas y otros setecientos mil quedaron irremediablemente dañados. Siete horas ardieron las estanterías y las mesas y los ficheros, pero ningún periódico cubrió la noticia porque al otro lado del mundo, entre los bosques densos de la Unión Soviética, ocurría el mayor accidente nuclear hasta la fecha: Chernóbil.
¿Quién querría quemar una biblioteca? ¿Por qué? Susan Orlean se hizo esas dos preguntas y al poco tiempo entendió que el fuego sería apenas un rastro, una línea punteada sobre la que dibujar su personalísima visión del conocimiento y de las personas que creen en él. La biblioteca en llamas es un homenaje a la lectura y el relato de una periodista obsesionada por encontrar al culpable de un crimen contra la memoria. Una investigación que se extendió más de una década y que a cambio nos revela personajes desopilantes, inverosímiles y tiernos.