El desmayo atraviesa la historia del Arte con una insis- tencia temática e iconográfica merecedora de mayor atención. Es un gesto masivamente atribuido al cuerpo femenino como índice de su afectividad y desvalimiento. La plasticidad y poder de conmoción del desmayo ha ser- vido, durante siglos, para retratar de manera diferenciada los poderes de hombres y mujeres en escena. Alguien cae, alguien levanta: porque no tienen el mismo poder. Desmayadas recorre las «figuraciones» del desmayo fe- menino en sus diferentes registros artísticos, desde la pintura hasta el cine, pasando por la literatura y el drama musical. A través de diálogos con el Bosco y Artemisia Gentileschi, con Safo y Shakespeare, con Ingmar Berg- man y Rita Azevedo Gomes, entre otros, Desmayadas desvela la complejidad que subyace a un gesto tan bana- lizado. Explorar el desmayo en su(s) historia(s) permite sacar a la luz las violencias sobre las que se soportan nuestros es- cenarios sociales. Su impacto pictórico, literario y cine- matográfico sigue hoy señalando a aquellas agencias políticas que precarizan nuestra conciencia y hacen que nuestros cuerpos caigan, antes de merecer un auxilio.
¿ES DIOS INJUSTO?¿ESTÁ CALLADO?¿SE ESCONDE DE NOSOTROS?Las respuestas a estas tres preguntas que muchas veces se hacen los cristianos, aunque no se atrevan a decirlas en voz alta, aparecen en este libro. Las preguntas hechas por la gente que sufre y se angustia, son respondidas con claridad y certeza bíblica. Desilusión con Dios ha dejado una huella muy profunda en la vida de muchas personas.
La creciente desigualdad en el siglo XXI es un grave problema social y sus causas y consecuencias provocan debates y controversias que implican desde agentes sociales y políticos hasta economistas. En Desigualdad, Carles Lalueza-Fox ofrece una visión totalmente nueva de este tema al examinar las huellas genéticas dejadas por la desigualdad en los humanos a lo largo de su historia.
Lalueza-Fox describe una serie de estudios genéticos, que son ahora posibles gracias a nuevas tecnologías de secuenciación del ADN, que revelan repetidos episodios de desigualdad en las sociedades antiguas: poderosos sobre pobres, hombres sobre mujeres y poblaciones tecnológicamente avanzadas sobre sociedades tradicionales.
A través de su ADN, los esqueletos anónimos del pasado pueden hablarnos por primera vez y nos cuentan sus historias de sufrimiento y desigualdad. Y nosotros, que somos en buena medida los descendientes de los que practicaron la desigualdad en el pasado, estamos en situación de preguntarnos cómo pensamos afrontarla en el futuro.