Dario Džamonja (1955-2001) creció en las calles de la Sarajevo de los años setenta y frecuentó desde muy joven a buscavidas y bohemios de diverso pelaje. Influenciado por el realismo sucio norteamericano, escribió como nadie sobre la cara oculta de su ciudad. Sus cuentos breves, de corte autobiográfico, le granjearon una gran popularidad entre sus conciudadanos. La Guerra de los Balcanes, sin embargo, truncó su carrera literaria y lo obligó a emigrar a los Estados Unidos. Allí, lejos de su amada Sarajevo, sobrevivió como buenamente pudo y narró con crudeza y humor negro la alienación que sentía. La colección de relatos Cartas desde el manicomio (2001), primera traducción a una lengua extranjera de un libro de Džamonja, es una crónica semificcional del periplo del autor entre Sarajevo y los Estados Unidos, que abarca desde el inicio de la guerra hasta su regreso en 1998.
La correspondencia de los Lósev es un documento excepcional sobre la vida cotidiana en el Gulag: el frío, el hambre, el trabajo general, los criminales, los traslados, las incesantes gestiones para obtener la revisión de la sentencia, la oscuridad, la humedad, las literas estrechas, la vida en barracas donde los hombres se hacinan como arenques... En lo más profundo de este infierno dos voces resuenan, formando una sola. La primera se rebela, se muestra alterada, en búsqueda de una serenidad difícil de encontrar. La segunda voz, sin embargo, es suave, regular, tierna, íntima. Valentina Loseva solo busca consolar el alma agotada de su compañero. La correspondencia de los Lósev no fue publicada íntegramente en Rusia hasta 2005. Por tanto, es una oportunidad única para conocer el alma de un gran intelectual y buscar con él la esencia del ser humano.
El clásico atemporal sobre “las últimas novedades del infierno y las irrebatibles respuestas del cielo”. Esta obra maestra de sátira de C. S. Lewis ha entretenido e iluminado a generaciones con su retrato irónico y profundo de la vida humana, contado desde la perspectiva de Escrutopo, un demonio de alto rango al servicio de “nuestro padre de las profundidades”. Con ingenio, humor y aguda visión espiritual, Lewis nos comparte las cartas entre este diablo experimentado y su sobrino Orugario, un demonio principiante encargado de asegurar la perdición de un joven común.
Dedicado a su amigo y colega J. R. R. Tolkien, este clásico atemporal revela las estrategias sutiles de la tentación y nos anima a perseverar en la fe. Cartas del diablo a su sobrino sigue siendo una lectura esencial para todo creyente que desee comprender mejor el conflicto espiritual que enfrentamos día a día.