El 24 de febrero de 2022 los tanques rusos que invaden Ucrania llevan una Z blanca pintada en su blindaje en una señal de apoyo a Vladimir Putin. Esta fecha marca también un punto final para la sociedad rusa. La generación sucesora de la soviética, ávida de democracia y bienestar, cede definitivamente el testigo a una sociedad Z, nacida con Putin y basada en el resentimiento hacia Occidente y en la idea de revancha. Este libro analiza las claves de esta transformación que ha llevado a muchos rusos a asumir la violencia imperial generada por la nueva idea de Estado.
William Shakespeare es uno de los pilares fundamentales de la literatura universal. Pero ¿qué tiene su escritura para trascender más allá de los siglos?
En 1765, el gran crítico inglés Samuel Johnson abrió su edición de las obras de Shakespeare con este texto, un prefacio impecable que analiza cómo el autor capturó la esencia de la naturaleza humana, combinando tragedia y comedia, lo sublime y lo cotidiano, en un equilibrio único.
Atento a las implicaciones morales de las narrativas de Shakespeare, Johnson logró elevar el estatus de la propia literatura gracias a esta lectura esencial que nos recuerda por qué sus obras siguen siendo imprescindibles para entender nuestra propia humanidad.
Un libro ideal para adentrarse en la mente de uno de los mayores genios literarios de la historia.
En 1944, la corriente sionista europea estaba a punto de lograr el objetivo de fundar su propio Estado en territorio palestino. Fueron muchos los intelectuales que participaron de este planteamiento, entre ellos Hannah Arendt, quien elaboró un breve estudio acerca de la viabilidad del proyecto, posicionándose a favor de la creación del Estado de Israel, aunque con ciertas reticencias: este asentamiento no debía realizarse sin establecer las condiciones con claridad, debido al peligro de desembocar en una convivencia truncada y hostil. Advirtió, además, de que Estados Unidos podría aprovecharse de la situación para apropiarse del petróleo de la región.
Sobre Palestina alberga una funesta premonición que había permanecido inédita hasta hoy. Tanto en el prólogo como en el epílogo, el filósofo Thomas Meyer da cuenta del contexto del manuscrito de la pensadora judía y del porqué de que nunca se publicara, amén de las presiones recibidas por parte de los comités de apoyo sionista. En este volumen también se incorpora el memorándum titulado "El problema de los refugiados palestinos", redactado por varios autores en 1958 -entre los que figura, a disgusto de ella, Hannah Arendt- y publicado por el Institute for Mediterranean Affairs, un estudio en forma de esclarecedor catálogo de cuestiones acerca del conflicto palestino, redactado diez años después de que el Estado de Israel se hiciera realidad, del modo en que Arendt había temido y pronosticado.