Repleto de trucos e instrucciones prácticas, Enviar es una fuente inagotable de recursos para cualquier persona que use el correo electrónico en casa o en la oficina. El efecto de desinhibición que tiene la red nos ha llevado a todos alguna vez a enviar mensajes inadecuados, demasiado familiares o formales, y fuera de tono. En la época en que se escribían cartas ?una práctica en vías de extinción?, teníamos todo el tiempo del mundo para releer y reescribir antes de cerrar el sobre, y las cartas incendiarias eran mucho menos frecuentes que los correos electrónicos ofensivos.
Este ingenioso manual proporciona las orientaciones esenciales para problemas tan vitales como el uso del «envío de copia», la elección entre «responder» a secas o «responder a todos», el peligro del asunto «urgente» (que termina recordando al cuento de Pedro y el lobo) y la selección del título adecuado, el saludo, la despedida o la manera disculparse... En resumen, una obra absolutamente esencial para comunicarse correctamente en cualquier situación a través del correo electrónico.
Eric Hobsbawn dedicó este libro a unos personajes que no suelen aparecer en los libros de historia, aunque hayan dejado un legado más importante para nosotros que el de muchos reyes, ministros y generales. Gente poco corriente, como los héroes de una tradición radical que va de los destructores de máquinas de la primera industrialización hasta nuestros días, pasando por los «zapateros políticos». Como los guerrilleros de Vietnam, los estudiantes de mayo de 1968 o los protagonistas de la «revolución sexual». O finalmente, como los hombres del jazz, que acierta a situar en el lugar que les corresponde por justicia en la historia de la cultura del siglo XX.
Libro de combate escrito entre 1916 y 1917, Introducción al psicoanálisis es una obra en la que Sigmund Freud (1856-1939), en plena madurez, trata de romper el cerco de hostilidad y silencio que le rodea para popularizar las ideas centrales de la concepción psicoanalítica. Si la primera sección de la obra está dedicada a los actos fallidos -objeto ya de atención de Freud en Psicopatología de la vida cotidiana -, la segunda vuelve sobre el dominio de los sueños, mientras que la tercera y última se ocupa de los fenómenos y síntomas neuróticos.