Ensayo sobre la metafísica realista de la mano de Aristóteles y Tomás de Aquino, y su prolongación en diversos pensadores hasta la actualidad.
La filosofía de Aristóteles, y la visión que tiene de él Tomás de Aquino, no es la que inspira hoy el lenguaje de los medios, el de los políticos o la publicidad. Tampoco Bach, Mozart o Beethoven son los que más suenan en las discotecas. Pero lo importante es ser referencia perenne, para que puedan encontrarla quienes deseen ir más allá (meta) de lo inmediato.
Este libro aborda con rigor y de modo accesible los principales contenidos de la metafísica realista, conectando con la cultura humana desde Grecia hasta el mundo filosófico árabe, pasando por lo mejor de la filosofía cristiana.
Heidegger formula en este libro una pregunta recurrente, fundamental, con la que resume las preocupaciones de más de dos milenios de filosofía: «¿Por qué es el ente y no más bien la nada?». Puesto que para él la forma de preguntar define nuestra naturaleza, esa pregunta se constituye como el planteamiento metafísico decisivo, el centro determinante y el núcleo de toda filosofía. La interrogación por la naturaleza última del ser, su relación con la nada y con el ente, el sentido mismo de la pregunta por el ser tal como es, son los temas principales de esta obra. Para el filósofo, la historia de la metafísica también es nuestra propia historia, es nuestro destino, en la medida en que solo nuestro preguntar por el ser puede abrir ese espacio en el que el ser puede surgir y mostrarse.
El pensamiento occidental no se entendería sin la obra de Platón. Sus diálogos son, sin duda, uno de los pilares de la filosofía, y su influencia en nuestra cultura e historia aún es evidente en la actualidad. Con la voluntad de acercarse a su vida y su obra de la mejor manera posible, este libro que ahora presentamos ofrece algunas claves para comprenderlo y estudiarlo mejor. En él se incluye un retrato de Platón y de su época para contextualizar su pensamiento, completos análisis de sus principales ideas y una pormenorizada exposición de sus opiniones acerca de temas como el alma, la razón, la ética, la justicia, la política o el arte. Además, el volumen cuenta con un glosario de términos platónicos y una guía de lecturas recomendadas.
Esta Introducción al Derecho Constitucional es una obra destinada a Facultades y Escuelas Universitarias en las que se imparte Derecho constitucional a través de asignaturas y cursos que requieren un conocimiento básico de esta materia. Igualmente, se trata de una obra útil para el público interesado en cuestiones constitucionales, que desee profundizar en estas temáticas sin tener una previa formación jurídica. Los autores son catedráticos de Derecho Constitucional de diversas universidades, con experiencia acreditada en la elaboración de materiales de estudio.
Frente a la revisión del concepto de libido emprendida por sus discípulos Adler y Jung, en "Introducción al narcisismo" Sigmund Freud (1856-1939) mantiene la identificación del eros con el impulso sexual, pero yuxtapone una nueva polaridad que actúa en el propio seno de la libido, la cual puede alternativamente proyectarse en un objeto exterior o dirigirse de forma narcisista hacia dentro. Completan el volumen otros ensayos que ilustran la perspectiva de Freud acerca de diversos temas recurrentes en la práctica psicoanalítica.
La patología moderna está en la hipersimplificación que ciega la complejidad de lo real. Pero ¿cómo encarar la complejidad del conocimiento humano de un modo no simplificador? El pensamiento complejo está animado por una tensión permanente entre la aspiración a un saber no parcelado, no dividido, no reduccionista, y el reconocimiento de lo inacabado e incompleto de todo conocimiento. En este libro se recoge una serie de ensayos y presentaciones, realizados entre 1976 y 1988, en los que Edgar Morin introduce el concepto de lo complejo, de lo transdisciplinar. Su búsqueda es la de, desde ámbitos muy diversos de la práctica social y científica, desarrollar un modo complejo de pensar la experiencia humana. Este modo debe permitir una praxis ética no solo en el campo del conocimiento, sino de la acción cotidiana cualquiera sea el ámbito en el que nos desempeñamos. El conocimiento, así, siempre será, por necesidad, mulltidimensional, abierto y flexible, aunando a los seres humanos en su aventura hacia el descubrimiento de nosotros mismos, nuestros límites y nuestras posibilidades.