De Tácito no sabemos muchos datos biográficos importantes, más allá de algunos de los cargos políticos que ocupó en la administración imperial. Desconocemos fechas y lugares exactos de nacimiento y muerte e incluso se duda sobre su praenomen. Sin embargo, no hay prácticamente ninguna duda de que es uno de los historiadores fundamentales de la literatura latina, gracias sobre todo a dos obras que repasan la época imperial desde la muerte de Augusto: Anales e Historias.
Tras el primer volumen de Anales en la Biblioteca Clásica, que reunía los seis primeros libros de la obra, este segundo tomo recoge los libros XI-XVI, ya que los intermedios VII-X se perdieron por completo. Aquí Tácito narra, año tras año y con su brillante estilo analítico y contundente, el período que va del 47 al 66 d. C., es decir, buena parte de los reinados de Claudio y Nerón.
Análisis lógico y derecho» reúne los ensayos más importantes de Carlos E. Alchourrón y Eugenio Bulygin escritos entre 1959 y 1989. Desde su primera publicación, el libro ha ejercido una notable influencia en el desarrollo de la teoría jurídica, principalmente en Italia, España y los países latinoamericanos, aunque muchos de sus trabajos—originalmente publicados en inglés—también han tenido una amplia repercusión en muchas otras comunidades académicas. Estos textos suministran no solo una rica fuente de inspiración filosófica, sino que también proporcionan un contexto imprescindible para comprender el desarrollo del pensamiento de ambos autores. La edición está dividida temáticamente en tres partes. En la primera predominan los problemas lógicos que plantea el estudio de las normas. Aunque estos ensayos no se ocupan primordialmente del derecho, su contenido tiene obviamente relevancia para las normas jurídicas. Los trabajos de la parte I proporcionan las bases teóricas que luego serán aplicadas en la parte II a los problemas específicamente jurídicos. El segundo grupo de textos está dedicado a temas de la teoría general del derecho. El tercer grupo comprende ensayos sobre diversos problemas filosóficos, la mayoría no relacionados y algunos solo muy tenuemente con el derecho. Esta edición incorpora tres nuevos artículos, unifica el simbolismo lógico empleado en diferentes trabajos y agrupa la bibliografía de manera homogénea.
David Graeber conversa con Mehdi Belhaj Kacem, Nika Dubrovsky y Assia Turquier-Zauberman para explorar la anarquía no como ideología cerrada, sino como práctica viva. El resultado es un libro que piensa en voz alta, que revela la anarquía como una ética del cuidado, una política de lo común y un ejercicio radical de imaginación.
A través de discusiones sobre filosofía, historia, economía, feminismo, religión y arte, Graeber desmonta lugares comunes: la democracia como fachada, el Estado como ficción necesaria, el trabajo como mito teológico, la libertad como un juego en permanente negociación.
La anarquía no es dogma, es experiencia. De hecho, es la forma más humana de política: un proceso abierto en el que la creatividad sustituye a la obediencia y lo impensable deja de serlo en cuanto se pone en práctica.