La asombrosa historia de un niño judío que sobrevivió a los nazis escondido en los bosques de Polonia.
Maxwell Smart tenía solo once años cuando toda su familia fue asesinada. Huyó al bosque, cavó un hoyo para refugiarse y buscó comida en las granjas cercanas para sobrevivir. Con la ropa hecha harapos y la borde de la inanición, escapó repetidamente de la muerte a manos de los nazis. Después de meses en soledad, Maxwell se encontró con otro niño, Janek, quien al igual que Maxwell, era huérfano, y pronto se hicieron amigos. Un día, los niños descubrieron a una bebé, aún viva, en los brazos de su madre muerta.
La épica historia de Maxwell nos muestra cómo un célebre pintor emergió de la brutalidad de la guerra para ofrecer al mundo obras preciosas, en contraste con los horrores de su sufrimiento. El niño del bosque es un documento histórico notable sobre una época atroz que nunca deberíamos olvidar.
El mapa de una nueva épocaTrump ha sacudido los cimientos de la política, la economía y las relaciones internacionales. La onda expansiva de sus decisiones ha dinamitado el orden existente y conduce hacia un cambio de época en el que las incertidumbres se disparan. Es un tiempo de demasiadas inquietudes y pocas respuestas claras que demanda nuevas claves para interpretarlo.
Esteban Hernández, que se ha consagrado como uno de los analistas políticos más lúcidos de España gracias a su cartografía de los cambios socioeconómicos e intelectuales contemporáneos, ha sido pionero en bucear en los planteamientos de las nuevas derechas. Su último ensayo resulta indispensable para entender el origen y el porvenir de las fuerzas políticas desatadas por Trump, tanto en EEUU como en Europa.
Hernández dibuja en este texto un mapa que permite comprender los cambios que están dando forma a nuestra sociedad y cuáles son las líneas ideológicas, culturales y económicas que están configurando un orden distinto. Con un estilo lúcido y provocador, el autor nos invita a reflexionar sobre una era turbulenta y sus vías de salida. Un análisis imprescindible para capturar el presente.
El clásico contemporáneo que sentó las bases del periodismo narrativo moderno.
En los ensayos que forman la primera parte del libro, Tom Wolfe realiza un provocativo análisis de un fenómeno surgido hacia la mitad de la década de los sesenta que convulsionó el panorama literario norteamericano: la aparición del llamado «Nuevo Periodismo», que según Wolfe arrebata el centro a la esterilizada y agonizante novela y se convierte en el género literario más rico de la época.
Para los Nuevos Periodistas, que se sumergían donde «pasaban las cosas», había que «tomar contacto con completos desconocidos, meterse en sus vidas de alguna manera, hacer preguntas a las que no tengas derecho natural de esperar respuesta, pretender ver cosas que tú no tienes por qué ver, etc.» y, ante la incapacidad de los novelistas para enfrentarse al cambio vertiginoso experimentado por la sociedad norteamericana, «tenían todos los años sesenta locos de Norteamérica, obscenos, tumultuosos, mau-mau, empapados en droga, rezumantes de concupiscencia, para ellos solos».