A partir de casos reales y contemporáneos, la ganadora del Premio de la Paz de los Libreros Alemanes 2024 y del Premio Pulitzer 2004, Anne Applebaum, demuestra en Autocracia S.A. que no hay un único líder al frente de las dictaduras, sino unas sofisticadas redes compuestas por estructuras financieras cleptocráticas, dudosos servicios de seguridad y propagandistas profesionales.
Los miembros de estas redes no solo están conectados dentro del propio país, sino con los de muchos otros. Las empresas corruptas controladas por el Estado totalitario hacen negocios con sus homólogas en territorios similares. La policía de un país puede armar, equipar y entrenar a la de otro. Los propagandistas comparten recursos y temas, difundiendo los mismos mensajes sobre la debilidad de la democracia y la maldad de Estados Unidos. Ningún país lidera este bloque, se ve más bien como una aglomeración de empresas cuyos vínculos no están cimentados en ideales, sino en acuerdos —diseñados para paliar los boicots económicos occidentales o para que algunos se enriquezcan personalmente—, razón por la cual pueden operar más allá de las fronteras geográficas e históricas.
Applebaum asume el reto de contextualizar el mundo de las nuevas dictaduras, así como el de sus principales opositores, para revelar cómo han evolucionado estos sistemas de gobierno y cómo han tratado de moldear la economía y la política de las antiguas democracias.
Éste no es un libro más, es el libro de la autoficción. Te orienta ante la duda: «¿Quiero escribir mi autobiografía o quiero escribir una novela que contenga aspectos de mi vida?». Ambas opciones forman parte de la autoficción. Este libro contiene las claves que te orientan paso a paso para escribir tu vida a tu manera, ya sea en un libro autobiográfico o llevada a la novela. Toda vida merece ser contada de alguna manera y en alguna dirección. Pero ¿la opción que quieres es la que necesitas? En Autoficción: escribe tu vida real o novelada Silvia Adela Kohan ofrece pistas para recrear tu mundo y «escribirte» en libertad, para enterarte de lo que te pasa y para la creación literaria. Es imposible discernir cuánto hay de imaginario en la narración de la experiencia vivida y cuánto de autobiográfico en una novela. El placer de escribir tu biografía está en la autoficción, el género actual, un territorio apasionante en el que el protagonista eres tú más los otros personajes que te habitan y pugnan por salir.
Hay uno entre los pecados capitales tradicionales que quizá no debería figurar en la lista, porque muchas personas no lo han experimentado. Es capital, sin duda; pero no tan general como la soberbia, la lujuria, la gula o la envidia. La avaricia, en efecto, no es simplemente el deseo de posesiones, bienes, dinero, honras; hasta ahí se trataría más bien de codicia, no en el sentido original que tenía la cupiditas latina, sino entendida como solemos hoy en español: como un ensayo más o menos serio de empezar a ser avaro. La avaricia es más bien, como dice santo Tomás, immoderatus amor habendi; y esa inmoderación solo puede albergarla el que la está realizando.