Ver como
Ordenar por
Mostrar por página
Imagen de BARCELONA. LIBRO DE LOS PASAJES
1,150

BARCELONA. LIBRO DE LOS PASAJES

Espacios mágicos y rituales, laboratorios de la cultura y de la tecnica, los pasajes permiten pensar el gran texto urbano desde sus notas a pie de página. En Barcelona hay cerca de cuatrocientos. Algunos son caminos que conducen a un pasado rural; otros, pasadizos proletarios o callejones de chabolas que hablan de la metrópolis fabril y del franquismo; los más famosos tienen forma de intersecciones ajardinadas y de galerías burguesas del siglo XIX; los más recientes están en polígonos industriales o acogen casas con piscina y restaurantes para turistas.
1,150
Imagen de BAROJA Y ESPAÑA
1,250

BAROJA Y ESPAÑA

Francisco Fuster aborda en este ensayo el proceso de creación, el contexto de recepción y de difusión de El árbol de la ciencia. En cierto sentido, esta novela de Pío Baroja es un episodio nacional: las vicisitudes de un individuo concreto, Andrés Hurtado, los ataques que sufre, los desencantos que padece, ejemplifican y compendian los que sus compatriotas sufren y provocan con su acción o su inacción. El narrador deplora las anomalías clásicas de España, los desajustes que va a ir diagnosticando: la desidia, el abandono, la fuerza bruta, el cinismo. Y lo hace parafraseando a Hurtado, reproduciendo sus sentimientos y sus pensamientos.
1,250
Imagen de BECQUER 1862. UN PASEO LITERARIO POR S.
1,995

BECQUER 1862. UN PASEO LITERARIO POR S.

En 1854, Bécquer abandonó Sevilla con rumbo a la gloria literaria que deseaba alcanzar en Madrid, donde residiría durante sus años de madurez y lograría prestigio como escritor y editor de periódicos, sin llegar a ver publicada su poesía. Aunque no se olvidó de su ciudad natal, a la que dedicó páginas espléndidas en Maese Pérez el organista o La Venta de los Gatos, sus referencias a Sevilla, adonde oficialmente nunca regresó, son pocas en comparación con las dedicadas a Madrid, Soria o Toledo, lo que siempre ha constituido un enigma para sus biógrafos. Algunos, sin embargo, han elucubrado sobre la posibilidad de un último retorno, sobre todo a partir de textos anónimos habituales en la prensa del XIX en las cabeceras donde colaboraba, que reflejan con viveza las nuevas costumbres de la capital andaluza durante los últimos años del reinado de Isabel II, justo cuando declinaba esa época, todavía romántica, a la que Bécquer prestó el lenguaje emocional de su poesía. Es la verosimilitud de este anhelado regreso, reforzada por el hallazgo de seis cartas anónimas remitidas a El Contemporáneo en la primavera de 1862, año en que Gustavo Adolfo estrenó paternidad y se ausentó de Madrid, la que permite a José María Jurado García-Posada perseguir su posible rastro, evocando el lugar en fiestas que habría acogido al ilustre hijo pródigo, quizás ya más crítico que nostálgico.
1,995