El turbulento tiempo en el que nos ha tocado vivir, particularmente aquí en España, explica el actual resurgimiento de la historia constitucional y de la Teoría del Estado y de la Constitución, pero también el renovado interés que suscitan las debilidades de la Constitución de Weimar. Las analogías entre las tensiones de nuestros días y las fracturas de aquellos años, de desenlace inequívocamente trágico, vuelven espurios los estudios exclusivamente historicistas o culturalistas. Al menos así lo entienden Josu de Miguel y Javier Tajadura, que se acercan al período de entreguerras, y a dos de sus juristas más importantes, Kelsen y Schmitt, animados por una premisa clara: que es preciso evitar que se repitan, aquí y ahora, los errores que se cometieron en un pasado no tan lejano como comúnmente se cree. Las páginas del libro describen el soterrado diálogo que ambos juristas mantuvieron durante el período de entreguerras, una verdadera conflagración intelectual alrededor de dos formas antagónicas de entender el derecho público. La disputa jurídica sobre la Constitución, la Teoría del Estado, la democracia o los derechos fundamentales es desarrollada con una claridad expositiva solo a la altura de su profundidad teórica. Sin embargo, Kelsen versus Schmitt no es un recetario: corresponde al lector extraer por sí solo las consecuencias.
Este libro ofrece al lector en lengua española el primer comentario integral a los célebres Tres discursos para ocasiones supuestas de Søren Kierkegaard.
Ángel Enrique Garrido Maturano no articula esta tarea por los senderos previsibles: no elabora un estudio filológico, asentado sobre las bases de la vieja crítica textual, que sea rico en detalle positivos sobre fuentes, influencias, varian- tes, etc.; pero tampoco nos ofrece –a contracorriente de ciertas lecturas de los textos del filósofo danés– un relato edificante, confesionalmente concernido, sobre una cierta modulación del cristianismo por la que se abogaría.
La intención del autor es, por el contrario, ente- ramente filosófica: su lectura indaga, de modo fenomenológico y no confesional, en las tres situaciones decisivas de la existencia con las que se confronta –y nos confronta– el pensamiento de Kierkegaard: el tener que reconocerse a sí mismo tal cual uno es, expresado en la confesión, el amor al otro tal cual ese otro es, expresado en el matrimonio, y la muerte inexorable.
Un intenso recorrido histórico, literario y familiar a través de Ucrania y de su capital, Kiev, convertida en fortaleza para Occidente.
A los tres años de la invasión rusa de Ucrania de febrero de 2022, Elena Kostioukovitch nos conduce por los bulevares y plazas, los monumentos y los palacios de su ciudad natal, Kiev, y los convierte en el escenario de una intensa trama narrativa donde se entremezclan historia, literatura, cultura y memoria personal. La historia de Ucrania está llena de tragedias, que arrancan con las invasiones mongolas en la Edad Media y se extienden hasta las atrocidades cometidas por el terror estalinista en los años treinta y la posterior y devastadora invasión nazi, y llegan a la actual resistencia y resiliencia del pueblo ucraniano frente a la guerra desencadenada por Vladímir Putin. Pero junto a la Historia con mayúsculas, Kostioukovitch relata episodios de su propia historia familiar, como el asesinato de sus bisabuelos en la masacre de Babi Yar en 1941 o el arriesgado rescate de pinturas de la destruida pinacoteca de Dresde realizado por su abuelo en los años cuarenta, al tiempo que revive numerosas páginas de la riquísima herencia literaria de su país, donde sobresalen nombres como Gógol y Bulgákov.