Los que saben latín nos propone un original repaso por la literatura española, desde el siglo XVI al XX, a partir de uno de sus más singulares personajes: el profesor de latín.
Unas veces llamado “gramático”, otras “dómine” o también “pedante”, esta figura literaria ha pervivido en la imaginación de los alumnos españoles en calidad de personaje normalmente cruel, si bien también vamos a encontrar emotivos retratos repletos de humanidad.
Los que saben latín es un libro que no dejará indiferente a nadie, pues a muchos les traerá recuerdos agridulces de su juventud y a otros, acaso los más jóvenes, les sorprenderá cuántas cosas de la enseñanza del latín se pueden aprender sin salir de la literatura española. El lector disfrutará, en cualquier caso, de una preciosa selección de textos literarios de primer nivel. Memoria, sátira y melancolía se aúnan en este libro, que puede leerse casi como una novela de nuestra identidad común.
Esta historia de los Reyes Católicos, que no solo se centra en los aspectos más curiosos y extravagantes de su reinado, trae una visión renovada y amena sobre la vida de los monarcas y todo lo que les rodeó desde que eran solo unos niños. Sus relaciones familiares, su educación, su llegada al trono y la construcción de las bases de un imperio que perduraría durante varios siglos tras el descubrimiento de América.
César Cervera, periodista y divulgador histórico, lleva al lector a recorrer una de las épocas más importantes de nuestra historia en la que se mezclan personajes como la Beltraneja, el Gran Capitán, Colón o el futuro Carlos I, para descubrir todo lo que no sabías sobre Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla.
Un relato apasionante de intriga despiadada y conspiraciones, es un estudio de personalidades, política y poder
Los Románov gobernaron Rusia como zares y emperadores durante trescientos años. A través de la fuerza implacable de su personalidad, esta familia de peculiares pero brillantes autócratas transformó un reino débil y arruinado por la guerra civil en un imperio que dominó Europa. Pedro el Grande, el tirano borracho y asesino, gigante físicamente y reformador político; y Catalina la Grande, la apasionada princesa alemana que derrocó a su propio marido para convertirse en el estadista más sobresaliente de una edad de oro, fueron los dos más grandes gobernantes de Rusia. Elizaveta, que era tan promiscua como glamurosa, continuó el ascenso de Rusia como una potencia europea; más tarde los irresponsables y desequilibrados Pedro III y Pablo I fueron asesinados. Nicolás I censuró a Pushkin, se nombró a sí mismo Gendarme de Europa y luchó en la guerra de Crimea con Gran Bretaña. Finalmente, Nicolás II y Alexandra, a pesar de su feliz matrimonio y la tragedia de su hijo hemofílico, resultaron ser demasiado ineptos para salvar a Rusia de la Gran Guerra y revolución.