El nuevo libro del filósofo vivo más leído del mundo.
«Hoy estamos en la transición de la era de las cosas a la era de las no-cosas. No son las cosas, sino la información, lo que determina el mundo en que vivimos.»
Hoy en día, el mundo se vacía de cosas y se llena de información inquietante como voces sin cuerpo. La digitalización desmaterializa y descorporeíza el mundo. En lugar de guardar recuerdos, almacenamos inmensas cantidades de datos. Los medios digitales sustituyen así a la memoria, cuyo trabajo hacen sin violencia ni demasiado esfuerzo. La información falsea los acontecimientos. Se nutre del estímulo de la sorpresa. Pero este no dura mucho. Rápidamente sentimos la necesidad de nuevos estímulos, y nos acostumbramos a percibir la realidad como una fuente inagotable de estos. Como cazadores de información, nos volvemos ciegos ante las cosas silenciosas y discretas, incluso las habituales, las menudas y las comunes, que no nos estimulan, pero nos anclan en el ser.
El nuevo ensayo de Byung-Chul Han gira en torno a las cosas y las no-cosas. Desarrolla tanto una filosofía del smartphone como una crítica a la inteligencia artificial desde una nueva perspectiva. Al mismo tiempo, recupera la magia de lo sólido y lo tangible y reflexiona sobre el silencio que se pierde en el ruido de la información.
El lenguaje ocupa un lugar central en la política: en el parlamento, en las redes sociales, en el debate público. Pero ¿qué sucede con aquello que no se dice? ¿Con las voces que no pueden o no quieren hacerse oír? A través de un recorrido que incluye movimientos como #MeToo y #BlackLivesMatter, luchas por el clima y reivindicaciones indígenas, Eva Meijer cartografía, con agudeza filosófica y sensibilidad literaria, diferentes tipos de silencios políticos: los que oprimen y marginan, los que surgen como forma de protesta, los que permiten la escucha y la transformación.
Siempre la lengua fue compañera del imperio», escribió Nebrija al dedicar, de forma significativa, su Gramática castellana a Isabel la Católica. Como bien demuestra el caso de España, a lo largo de la historia el lenguaje ha sido mucho más que una herramienta de comunicación: ha sido un símbolo de poder, identidad y resistencia. En No hablarás, James Griffiths nos lleva en un recorrido fascinante y revelador centrado en tres regiones del mundo donde las lenguas han sido reprimidas, marginadas o amenazadas de extinción: el galés en el Reino Unido, el hawaiano en Hawái y el cantonés en Hong Kong.