Los «Opuscula sacra» constituyen el esfuerzo de un pensador laico como Boecio por acercarse a cuestiones teológicas como la Trinidad o la Encarnación con el bagaje de su formación filosófica, que aúna en una síntesis singular las herencias de Platón y Aristóteles. En su investigación, Boecio no se contenta con repetir los enunciados de los Concilios, sino que buscará ir a la raíz del sentido mediante la investigación racional y la aclaración terminológica, mostrando la trascendencia que puede tener la filosofía para una fecunda reflexión teológica. El estudio que llevará a cabo sobre términos como «relación», «persona» o «naturaleza» es uno de los hitos de la filosofía y la teología cristianas, que se presenta por primera vez en español en esta edición bilingüe. Los «Opuscula» inauguran un método cuya fecundidad se demostrará en la producción intelectual de toda la Edad Media, deudora de las cuestiones y definiciones planteadas por nuestro autor, convirtiéndose así en un interlocutor fundamental, también para el pensamiento de nuestros días, dada la relevancia que hoy se da a los conceptos que él estudia. Boecio (ca. 480-525) es uno de los pensadores clave de la Antigüedad tardía. Luis Javier García-Lomas Gago, monje benedictino del monasterio de Santo Domingo de Silos, es profesor de la Facultad de Teología del Norte de España y del Pontificio Ateneo Sant’Anselmo en Roma.
Acerquémonos confiadamente a nuestro Hacedor. La oración es una de las armas más poderosas con que cuenta el cristiano. Los creyentes conocen la eficacia de ella y es por eso que la toman muy de mañana. Con ella pelean cada día la batalla de la fe. Es, junto con la lectura de la palabra y el ayuno, la esperanza de los intercesores. Unas veces está llena de lágrimas, otras de gozo, pero siempre está llena de fé. El Padre se alegra cuando sus hijos oran y estos saben que sus ruegos serán escuchados.
Escrito por un compañero peregrino en su propio viaje con la enfermedad de Lou Gehrig, esta poderosa e inspiradora guía devocional ofrece treinta breves reflexiones para nutrir tu fe y aumentar tu fortaleza. Cada reflexión es una pequeña dosis de verdad espiritual para comenzar o completar tu día. Las selecciones de la mañana incluyen una breve oración y reflexión. Las lecturas vespertinas se basan en las promesas de Dios de animarte e iluminarte.