Los robots han estimulado el imaginario popular desde hace más de un siglo. La ficción ha inspirado la investigación, pero a menudo también ha proporcionado una imagen distorsionada del estado real de la tecnología. Lo que hace del robot una máquina especial, desde las variantes más simples como los robots aspiradora o los brazos industriales hasta los sofisticados robots humanoides, es su versatilidad y capacidad de adaptación a las condiciones cambiantes del entorno. En este libro se habla de los robots imaginarios, por lo que dicen sobre los miedos y expectativas de los humanos respecto a estas máquinas, pero sobre todo de los robots reales: sus antecedentes tecnológicos, su estructura y funcionamiento, su programación, sus variantes y aplicaciones. La presencia cada vez más extendida del robot en la sociedad también nos lleva a la reflexión y al debate ético, para que en un futuro no muy lejano podamos garantizar que se preservan los valores humanos y el bienestar del conjunto de la población.
Esta es la historia de cómo nació uno de los imperios más poderosos que el mundo ha visto. Una historia de cómo Roma se convirtió en un pueblo hegemónico destinado a dominar el mundo mediterráneo durante siglos.
Iban Martín, historiador y creador del exitoso podcast de Roma Aeterna, relata en esta obra, como si de un episodio del mismo se tratara, el fin de la monarquía romana y el ascenso de la República. Un vibrante recorrido por una Roma envuelta en conflictos sociales constantes y en guerras cada vez más lejanas en el que desfilan personajes como Lucio Junio Bruto, Marco Manlio Capitolino, Lucrecia, Hannón, Aníbal o Escipión el Africano, entre otros muchos.
Cinco siglos de luchas de poder, ambiciones y guerras interminables que tendrán como epílogo un conflicto que marcaría un antes y un después en la Historia Antigua: las guerras púnicas, la destrucción de Cartago y el auge de Roma como gran imperio.
Con la destrucción de Cartago, Roma se quedó sin un enemigo a su altura y con el Mediterráneo convertido en una suerte de lago privado. Solo una potencia podía interponerse en su destino: la propia Roma. Los años finales de la República estuvieron marcados por las conspiraciones, las guerras civiles y la transgresión de todos los límites legales. La sangre a borbotones de las legiones y de los políticos romanos marcaron los años finales de un sistema político que colapsó antes de evolucionar hacia un imperio que dominaría medio planeta.