Con la destrucción de Cartago, Roma se quedó sin un enemigo a su altura y con el Mediterráneo convertido en una suerte de lago privado. Solo una potencia podía interponerse en su destino: la propia Roma. Los años finales de la República estuvieron marcados por las conspiraciones, las guerras civiles y la transgresión de todos los límites legales. La sangre a borbotones de las legiones y de los políticos romanos marcaron los años finales de un sistema político que colapsó antes de evolucionar hacia un imperio que dominaría medio planeta.
Bienvenido al lado tenebroso de la historia romana. Aquí le espera un mundo a veces estridente y a veces amenazador, pero siempre inquietantemente familiar. Es un mundo de consumo de drogas, pérfidos asesinatos, oscuros cultos, misteriosos asuntos de Estado, corrupción, brutales peleas entre bandas y extrañas obsesiones. Aquí no encontrarás senadores y matronas morales, sino políticos sin escrúpulos, prostitutas expertas en todas las artes, agentes secretos con nervios de acero, ingeniosos diseñadores de armas y envenenadores a sangre fría. Bienvenido a la Roma oscura.
¿Era drogadicto Marco Aurelio? Se dice que el emperador-filósofo consumía opio. ¿Construyó realmente Arquímedes, el ingenioso maestro constructor de Siracusa, una superarma? ¿Y llegó a reunirse una logia secreta en la basílica subterránea que los arqueólogos han descubierto en los bajos fondos de Roma? ¿Cómo podía uno mandar al otro barrio a los rivales?, ¿con veneno?, ¿con magia? Estos y otros muchos misterios aguardan a los lectores de Roma oscura, una fascinante historia del salvaje mundo romano.
Los secretos mejor guardados de la Ciudad Eterna no solo hablan de triunfo: hasta el mayor imperio de la historia tiene debilidades fatales. Roma victa recoge una mirada nueva, apasionante y rigurosa, además de profundamente humana, de todo lo que Roma fue pero a veces trató de olvidar.
Roma no fue invicta: fue resistente.
No fue perfecta: fue humana.
Y cada cicatriz la construyó más que todas sus victorias.
Iban Martín construye aquí una historia fascinante que nos sumerge en un auténtico descenso a los infiernos: desde las derrotas militares a la corrupción, desde la humillación política al delirio imperial, este libro es tanto una crónica de los hechos como una crítica al relato oficial. Roma también fue esto: gloria y fracaso, orgullo e infamia. Lejos de debilitar su legado, esta obra lo hace más grande, deslumbrante y necesario.