Armagedón es la historia de la última gran campaña de la segunda guerra mundial: la batalla por la conquista de Alemania, que comenzó como el mayor hecho militar del siglo XX y acabó como su mayor tragedia humana. Hastings ha investigado en los archivos de cuatro países distintos y ha entrevistado a 170 testigos para averiguar por qué los ejércitos aliados no terminaron mucho antes una campaña en la que contaban con fuerzas muy superiores. El autor narra lo que acabó convirtiéndose en una trágica sucesión de combates, bombardeos, saqueos, violaciones y masacres que consumió más de un millón de vidas humanas. Las campañas militares y los grandes acontecimientos colectivos se entrelazan en estas páginas con las experiencias individuales de quienes vivieron estos días dramáticos para componer un relato impresionante. Patrick Bishop ha dicho de este libro que es «profundo y sombrío, con la fuerza suficiente para invadir vuestros sueños».
Así habló Zaratustra, el libro más célebre y controvertido de toda la obra de Friedricín Nietzsche, se sirve de la figura semilegendaria del filósofo persa del siglo vi a.C. para desarrollar, mediante una trama de elementos narrativos, conceptuales y líricos, los cuatro grandes temas que integran su legado: el superhombre, la muerte de Dios, la voluntad de poder y el eterno retorno de lo idéntico.
Benjamin Franklin (1706-1790) fue, "avant la lettre", el hombre representativo americano que podría haber figurado en la ilustre galería de retratos literarios de Emerson. Franklin, habitante de las colonias inglesas, presenció, y casi selló con un célebre discurso, el nacimiento de los Estados Unidos como primera democracia moderna, solicitando a los demás delegados de la Convención Federal reunidos en Filadelfia la recomendación unánime de la Constitución americana. La escritura de Franklin, sin embargo, tiene su raíz en la ética puritana, cuya poderosa y brillante imaginación había dado a luz una de sus lecturas favoritas, "El progreso del peregrino" de John Bunyan. Descendiente espiritual de aquellos "Pilgrim Fathers", el infatigable y polifacético Franklin transmitió a su época en el texto de su "Autobiografía" la necesidad de seguir cultivando una ética que no descuidara las fuentes clásica y judeocristiana de nuestra cultura (“Imitate Jesus and Socrates”), a la vista de las oportunidades que brindaba la vida en el Nuevo Mundo. La "Autobiografía" de Franklin, plagada de las anécdotas y enseñanzas de su larga vida, inacabada por definición, como el mundo en que se había gestado, iniciada como una carta a su hijo y continuada como un testimonio ante sus conciudadanos, conserva todo el valor promisorio de los textos fundamentales de la tradición norteamericana.