Como expresa en su introducción Franco Volpi, El arte de insultar es el complemento perfecto de El arte de tener razón, pues, tal como acababa concluyendo el propio Arthur Schopenhauer (1788-1860), y aun previniendo contra él, éste era el último recurso cuando todas las demás artes de la argumentación habían fracasado. Si bien el fundador del pesimismo desaconsejó en todos sus escritos llegar a tal extremo, fue generoso a la hora de diseminar a lo largo de sus obras insultos, improperios, ofensas, escarnios y sentencias tajantes que, reunidas en orden alfabético en este volumen que difícilmente dejará indiferente a nadie, nos muestran una de las caras más atrabiliarias, fulminantes y políticamente incorrectas avant la lettre del filósofo de Darjzig.)
La práctica de la sabiduría en la vida cotidiana.
Llamamos compasión a la capacidad de sentirnos próximos al dolor de los demás y la voluntad de aliviar sus penas. Su Santidad el Dalai Lama, buen conocedor de los dones pero también de las limitaciones del espíritu humano, nos propone un nuevo camino hacia el amor al prójimo a través del estudio de tres textos sagrados de la antigüedad, y nos enseña a templar nuestras emociones y sentimientos gracias a la meditación.
La excelencia suprema consiste en quebrar la resistencia del enemigo sin luchar (III-2). EL ARTE DE LA GUERRA es el tratado sobre estrategias más famoso del mundo, que se ha convertido en un libro de culto en el ámbito de la empresa. Varias películas ambientadas en Wall Street han contribuido a popularizar este pequeño libro, que nos propone unos principios válidos tanto en el mundo de la estrategia militar como en el de los negocios o la política. A pesar de su antigüedad, se trata de un libro extremadamente moderno, que ayudará a reflexionar sobre cualquier tipo de problema y a plantear las estrategias necesarias para solucionarlo sin conflictos. Los biógrafos de SUN-TZU lo describen principalmente
como el autor de El arte de la guerra, un influyente libro chino sobre estrategia militar cuya enseñanza trasciende las tácticas para poderse trasladar a otros campos de la vida personal y profesional, de los primeros realistas en ciencias políticas. La forma y contenido de este libro indican que posiblemente fuese escrito entre 400 a. C. y 320 a. C.