¿Marx ha muerto, está vivo o es un muerto viviente?, se pregunta Žižek. Y sentencia que lo que necesitamos en estos momentos no es una izquierda avergonzada que se tape con una hoja de parra cultural, sino una izquierda que se atreva a decir su nombre. Y ese nombre es comunismo. Un comunismo para el presente.
A partir de ahí, el filósofo baja a la calle y reflexiona sobre los –muy variopintos– problemas y retos del mundo en el que vivimos. Por las páginas de este vibrante ensayo compuesto por punzantes textos breves desfilan el concepto de libertad, la necesidad de una nueva izquierda europea, lo que el autor denomina el «proletariado nómada», los retos que plantea el populismo de derechas, el calentamiento global, el sionismo y el antisemitismo…
En 1961 Foucault presenta la tesis complementaria para la obtención de su doctorado: la traducción al francés de la Antropología en sentido pragmático, de Kant, acompañada de una formidable y extensa introducción. Ese texto es la base de este libro. Una pieza que puede leerse -y de hecho así lo ha sido en general- en relación estrecha con Las palabras y las cosas, publicado pocos años más tarde, en 1966. En ambos hay una reflexión crítica sobre el sueño antropológico, sobre el humanismo moderno, sobre el estatuto de las ciencias humanas.
Hay una línea, muy trabajada, que vincula a Foucault con Nietzsche, a través de Heidegger. Existe también otra genealogía, menos frecuentada pero igualmente productiva, que llega a Kant a través de Heidegger. En Una lectura de Kant, Foucault se apoya decisivamente en la lectura que Heidegger realiza del autor de La crítica de la razón pura. La tesis centra de Foucault, según la cual la modernidad, y por lo tanto el kantismo, es la época en la que el pensamiento piensa la finitud a partir de la finitud, suena como un eco de las expresiones de Heidegger. Pero Foucault va más allá, pues extiende esta tesis a la problemática general de las ciencias humanas.
El interés de Una lectura de Kant reside, entonces, en situarse en el cruce de todos estos caminos. Es un punto de pasaje ineludible para comprender el desarrollo posterior de la obra foucaultiana, pero también un libro que renueva la forma de leer a Kant.
Una audaz propuesta sobre el liberalismo avalada por la que fue presidenta de la Comunidad de Madrid durante dos legislaturasEn este libro, Esperanza Aguirre traza un mapa de sus años al frente de la gestión de la Comunidad de Madrid y repasa los fundamentos que fueron clave para su éxito: libertad, responsabilidad, esfuerzo y bajada de impuestos. Una liberal en política es una firme defensa del liberalismo económico. Sin embargo, dicha defensa no la ejecuta en forma de «sectarismo ciego», sino mediante los datos y conclusiones objetivas que se extraen de sus mandatos, que han traído a la capital del país más prosperidad, más oportunidades y mayor libertad.