Hay más historia en un plato de pasta que en el Coliseo». Así, a partir del menú de un clásico restaurante de la capital italiana, Andreas Viestad nos adentra en un fascinante ejercicio de arqueología culinaria, un entretenido y sabroso viaje a través de la mesa y del tiempo, una exploración que va desde la Ciudad Eterna hasta el mundo globalizado.
Desde el pan de los entrantes que le sirve para rastrear los orígenes del trigo y su papel en el ascenso y la caída de Roma, pasando por el aceite, la sal, la pimienta, la carne o el vino, hasta el sorbete de limón del postre que explica cómo el hambre de azúcar incentivó el comercio de esclavos en el mundo antiguo, la cena de Viestad no puede ser más romana. Su relato, en cambio, resulta absolutamente universal.
José María Conget (Zaragoza, 1948) es licenciado en Filosofía y Letras. Ha ejercido como profesor o gestor cultural en Glasgow, Lima, Londres, Nueva York, París y varios pueblos y ciudades españolas. Actualmente reside en Sevilla. Es autor de novelas, cuentos y ensayos y fue comisario de la exposición El cómic español de la democracia (1975-2005). Sus últimas publicaciones han sido las colecciones de relatos La ciudad desplazada (2010), La mujer que vigila los Vermeer (2013), Confesión general (2017), Juegos de niñas (2019) y La verdad sobre el amor (2023); y las novelas La bella cubana (2015), El mirlo burlón (2018) y Cenas de amigos (2022). Fue premio de las Letras Aragonesas en 2007 por el conjunto de su obra.
El gran problema del ser humano moderno, afirma Silvia Bardelás, no es la infelicidad, sino la desafección a la que, debido a un exceso de abstracción, nos ha llevado la sociedad profundamente tecnológica e individualista del siglo xxi. En este magnífico ensayo, surgido de la intimidad y la experiencia, Bardelás adopta una nueva perspectiva filosófica en pos de un conocimiento no puramente metafísico o ético, sino también político que nos permita romper con la dicotomía entre individuo y sociedad. Esta conciencia nueva implica una transformación de la concepción de la identidad, un modo de percibirnos a nosotros mismos y el mundo que, gracias al arte y la literatura, nos permita trascender esa individualidad aislada y conectar con la intimidad de los demás.