Dos asesinos de bandas rivales atrapados en un mortal juego de venganza en el que el error más peligroso es enamorarse.
En Fantome, una ciudad Iluminada por farolas de gas en la que los edificios hermosos conviven con siniestras catacumbas, la magia de sombras es un bien escaso y mortal controlado por dos gremios que arrastran una larga enemistad: los capas y los dagas, los ladrones y los asesinos.
La noche en la que matan a su madre, la joven Seraphine huye y busca refugio entre los capas. Está decidida a vengarse y cuenta con un as en la manga que nadie espera. Pero ¿sus habilidades secretas valdrán de algo contra el joven de cabello oscuro y ojos plateados que la sigue por la ciudad?
LOS DIOSES PUEDEN DESTRUIRLO TODO… Y LO HARÁN.
Debería haberlo sabido: no conviene ser insolente con los dioses. Ni enamorarse del dios del inframundo. Y aún menos dejarse arrastrar a una competición divina. Pero aquí estoy, atrapada en el Tártaro, el peor lugar del mundo, enfrentándome a monstruos que hacen que los dioses parezcan compasivos.
Los titanes, trastornados por siglos de rabia y rechazo, permanecen atrapados.
Y… ¿lo adivinas?
Yo soy la única que puede liberarlos.
Para poder escapar, tendré que superar cada horrible prueba a la que decidan retarme. Para ganar, deberé convertirme en algo que ni los dioses pudieron prever.
Oh, ¿y Hades? Está a punto de romper todas las reglas de los dioses. Porque, para salvarme…, el dios de la muerte hará que el mundo arda.
Pero ¿qué pasa si consigo escapar antes? Pues que también lo harán los titanes. Y el mundo no solo sufrirá: suplicará que lo destruyan.
LOS DIOSES PUEDEN DESTRUIRLO TODO… Y LO HARÁN.
Debería haberlo sabido: no conviene ser insolente con los dioses. Ni enamorarse del dios del inframundo. Y aún menos dejarse arrastrar a una competición divina. Pero aquí estoy, atrapada en el Tártaro, el peor lugar del mundo, enfrentándome a monstruos que hacen que los dioses parezcan compasivos.
Los titanes, trastornados por siglos de rabia y rechazo, permanecen atrapados.
Y… ¿lo adivinas?
Yo soy la única que puede liberarlos.
Para poder escapar, tendré que superar cada horrible prueba a la que decidan retarme. Para ganar, deberé convertirme en algo que ni los dioses pudieron prever.
Oh, ¿y Hades? Está a punto de romper todas las reglas de los dioses. Porque, para salvarme…, el dios de la muerte hará que el mundo arda.
Pero ¿qué pasa si consigo escapar antes? Pues que también lo harán los titanes. Y el mundo no solo sufrirá: suplicará que lo destruyan.
«Amenacé con reducir todos los dominios a cenizas. Hablaba en serio. Lo habría destruido todo, y me disponía a hacerlo.».
Tras perder a la persona más importante de su familia, Dianna se enfrenta a una de las batallas más difíciles de su vida. Mientras tanto, Samkiel intenta recuperarse de sus heridas y la pérdida de la Mano, pero no es fácil cuando descubre un secreto que podría cambiar su vida radicalmente.
Con Nismera consiguiendo cada vez más y más poder, Dianna y Samkiel se verán obligados a olvidar sus rencillas y a unir fuerzas si quieren salvar su mundo. ¿Podrá el amor sobreponerse a la fuerza de la guerra?
Donde hay dioses, hay monstruos.
Una alianza entre enemigos. Un arma de incalculable poder. Un vínculo que podría reescribir el destino.
Ivy Pomeroy debería ser intocable. Bendecida con el poder de la ilusión, cuenta con una magia poderosa. Pero la suya no está a la altura de la que encierra el collar encantado que lleva al cuello y que la mantiene atada a un rey despiadado, ejerciendo como su asesina particular y amante. Obligada a desempeñar el papel de mascota obediente, nunca ha dejado de buscar en secreto la forma de destruirlo y recuperar la libertad que le han negado.
Cuando Thorne, un misterioso segador de almas de la Isla de la Muerte, llega a la ciudad con la vista puesta en la misma arma que Ivy necesita para liberarse, ella tiene que decidir hasta dónde está dispuesta a llegar.
Unidos por una frágil alianza cargada de tensión, se topan con rumores de un poder oscuro que amenaza a todo el reino. Nada en la Isla de la Ilusión es lo que parece.
La innegable atracción entre ellos, en la que se entremezclan secretos letales y la lucha de Ivy por su libertad, pronto se convertirá en una batalla por la supervivencia.
Querían una mascota domesticada.
Pero la convirtieron en una bestia indomable.
Y no tendrá piedad.
En tiempos remotos, el dios Sol creó a las iracundas bestias, las peligrosas montañas, los bravos ríos y a los humanos, pero a estos los dejó indefensos ante las amenazas de la isla de Gaeraid.
Por ello bendijo a algunos con poderes increíbles.
Ocho dones para protegerse y ocho clanes que vivirán en paz por siempre.
Sin embargo, ningún dios hace regalos sin pedir nada a cambio.