«Tú deseas rosas y corazones, pero él solo posee espinas y oscuridad».
Vanessa es una estudiante universitaria que adora los libros y la lluvia. Marcada por el difícil divorcio de sus padres, ha encontrado consuelo en Travis, el novio que todas las madres ―incluida la suya― querrían para sus hijas. A su lado, espera construir una felicidad que echa en falta desde hace demasiado tiempo. Pero, después de dos años, parece que su relación se ha enfriado y el corazón de Vanessa no late como antes. Al menos hasta el primer día del segundo curso. En clase, la joven se cruza por primera vez con un nuevo compañero: tiene el cuerpo cubierto de tatuajes y dos ojos verdes en los que resulta demasiado fácil perderse. Thomas es una mezcla explosiva de fascinación y arrogancia, víctima y verdugo con un pasado atormentado. Él y Vanessa, tan distintos y a la vez tan parecidos, encajan como las piezas de un rompecabezas y entre ellos nace una relación tempestuosa, hecha de momentos de pasión y ternura, discusiones furiosas y reconciliaciones. Pero Vanessa quiere más, sueña con un amor de verdad, romántico y absoluto, ese tipo de amor que lee en sus novelas preferidas. Thomas, en cambio, rehúye cualquier vínculo, y es que una perpetua maraña de espinas no deja de atormentarlo. Sin embargo, si para ellos es difícil entenderse, separarse resulta imposible.
«Quien ama, tarde o temprano sufre.»
Para Vanessa y Thomas, amarse nunca ha sido fácil. Su relación está condenada a un equilibrio inestable entre el éxtasis y la perdición. No basta con contemplar un cielo lleno de estrellas o una casita en un árbol donde refugiarse; el sentimiento que los une está hecho de noches ardientes y unos celos feroces, destellos de romanticismo y faltas de comprensión que parecen irresolubles. Tras haber estado a punto de perderse, por fin las cosas entre ellos parecen funcionar mejor. Por primera vez, Thomas se muestra vulnerable ante Vanessa y le habla de los fantasmas que lo acechan. En su pasado, se produjo una trágica pérdida que lo convirtió en el chico iracundo y melancólico que es hoy, un alma rota que rechaza cualquier vínculo humano. Pero ni siquiera esta nueva cercanía parece bastar, porque el sufrimiento que lo atenaza es demasiado profundo. Mientras Thomas se sume en una espiral de autodestrucción, Vanessa vuelve a pasar tiempo con Logan, el amable —¿tal vez demasiado amable?— compañero de la universidad que está enamorado de ella. Logan parece ser el único que entiende a Vanessa y que está dispuesto a darle el apoyo que necesita. ¿Servirá eso para que Thomas reaccione? ¿Puede haber un final feliz para dos corazones en colisión?
Él quiere salvarla y ella, desaparecer. El destino los ha juntado y el amor los unirá.
Cueste lo que cueste para los dos. Johnny Kavanagh lo tiene todo a su favor. En la cancha de rugby es una bestia, incluso con la terrible lesión que oculta. Todo el mundo sabe que llegará a lo más alto, pero para ello no puede permitirse distracciones. Ni siquiera con la tímida chica nueva de Tommen College. Para Shannon Lynch, en cambio, la vida nunca ha sido fácil. Acosada y atormentada, llega a Tommen College a mitad de curso en busca de un nuevo comienzo. Pero cuando, en su primer día de clase, conoce al famoso Johnny Kavanagh, ve peligrar seriamente su intención de pasar desapercibida. A medida que traban una complicada amistad, en la que deberán hacer frente a la indiscutible química que hay entre los dos, un escabroso secreto amenazará con echarlo todo a perder. Pero Johnny no abandonará a Shannon.
Él me acogió cuando yo no tenía donde ir. No me manipula, no me hace daño, ni me ignora. Me escucha, me protege... ME VE. Pero mi corazón late demasiado fuerte cuando le oigo llegar a casa, o cuando me mira durante la hora del desayuno.
Tengo que parar esto. No puede pasar.
Mi hermana me dijo una vez que no hay ningún hombre bueno, y que cuando lo encuentras, no está disponible. El problema es que no es Pike Lawson quien no está disponible. Soy yo quien está fuera de su alcance.
Ariadna Godoy vuelve con mucho drama, decisiones moralmente cuestionables y mucho, mucho, spicy. Si estás preparada para el desastre emocional, adelante. No debí retarlo. Blue solo se siente libre cuando lleva su moto al límite. En el momento en que un jinete de ojos negros se detiene a su lado en un semáforo en rojo, no puede evitar retarlo, improvisando una carrera clandestina. No debí besarla. Black no se toma la vida en serio. Temerario y carismático, algo oculta detrás de sus bromas. Nunca rechaza un reto: ganar a la chica del cabello azul que lo reta le dispara la adrenalina, y acaban compartiendo un beso que lo cambiará todo. Son impredecibles y pasionales, son Black & Blue. No debimos El corazón de Blue se salta un latido cuando descubre que Black es el mejor amigo de Red, el chico del que está enamorada.
No debí retarlo.
Blue solo se siente libre cuando lleva su moto al límite. En el momento en que un jinete de ojos negros se detiene a su lado en un semáforo en rojo, no puede evitar retarlo, improvisando una carrera clandestina.
No debí besarla.
Black no se toma la vida en serio. Temerario y carismático, algo oculta detrás de sus bromas. Nunca rechaza un reto: ganar a la chica del cabello azul que lo reta le dispara la adrenalina, y acaban compartiendo un beso que lo cambiará todo.
Son impredecibles y pasionales, son Black & Blue.
No debimos…
El corazón de Blue se salta un latido cuando descubre que Black es el mejor amigo de Red, el chico del que está enamorada.