«Amenacé con reducir todos los dominios a cenizas. Hablaba en serio. Lo habría destruido todo, y me disponía a hacerlo.».
Tras perder a la persona más importante de su familia, Dianna se enfrenta a una de las batallas más difíciles de su vida. Mientras tanto, Samkiel intenta recuperarse de sus heridas y la pérdida de la Mano, pero no es fácil cuando descubre un secreto que podría cambiar su vida radicalmente.
Con Nismera consiguiendo cada vez más y más poder, Dianna y Samkiel se verán obligados a olvidar sus rencillas y a unir fuerzas si quieren salvar su mundo. ¿Podrá el amor sobreponerse a la fuerza de la guerra?
Donde hay dioses, hay monstruos.
Una alianza entre enemigos. Un arma de incalculable poder. Un vínculo que podría reescribir el destino.
Ivy Pomeroy debería ser intocable. Bendecida con el poder de la ilusión, cuenta con una magia poderosa. Pero la suya no está a la altura de la que encierra el collar encantado que lleva al cuello y que la mantiene atada a un rey despiadado, ejerciendo como su asesina particular y amante. Obligada a desempeñar el papel de mascota obediente, nunca ha dejado de buscar en secreto la forma de destruirlo y recuperar la libertad que le han negado.
Cuando Thorne, un misterioso segador de almas de la Isla de la Muerte, llega a la ciudad con la vista puesta en la misma arma que Ivy necesita para liberarse, ella tiene que decidir hasta dónde está dispuesta a llegar.
Unidos por una frágil alianza cargada de tensión, se topan con rumores de un poder oscuro que amenaza a todo el reino. Nada en la Isla de la Ilusión es lo que parece.
La innegable atracción entre ellos, en la que se entremezclan secretos letales y la lucha de Ivy por su libertad, pronto se convertirá en una batalla por la supervivencia.
Querían una mascota domesticada.
Pero la convirtieron en una bestia indomable.
Y no tendrá piedad.
En tiempos remotos, el dios Sol creó a las iracundas bestias, las peligrosas montañas, los bravos ríos y a los humanos, pero a estos los dejó indefensos ante las amenazas de la isla de Gaeraid.
Por ello bendijo a algunos con poderes increíbles.
Ocho dones para protegerse y ocho clanes que vivirán en paz por siempre.
Sin embargo, ningún dios hace regalos sin pedir nada a cambio.
Un despiadado guerrero con un pasado oscuro.
Un falso matrimonio lleno de secretos.
¿Vale la pena arriesgarlo todo por salvar un reino que no es tuyo?
Cuando pienso que el día más horrible de mi vida no puede ir a peor… una carta de tarot me transporta a un mundo en el que los Arcanos son reales: Towerfall.
Mi prioridad es regresar a casa, y Kane, un caballero exiliado, insiste en que la única manera de lograrlo es adentrarnos en el palacio y convencer al Rey de Pentáculos de que estamos casados.
Está claro que hay algo que no encaja en Towerfall, Kane me oculta sus verdaderos motivos y alguien me trajo intencionadamente a este mundo para ayudarlos, pero ¿quién fue? ¿Y qué tendré que hacer para volver a casa?
Un divertido y apasionado romance entre dos mundos unidos por el tarot.
Un despiadado guerrero con un pasado oscuro. Un falso matrimonio lleno de secretos. ¿Vale la pena arriesgarlo todo por salvar un reino que no es tuyo?
Cuando pienso que el día más horrible de mi vida no puede ir a peor… una carta de tarot me transporta a un mundo en el que los Arcanos son reales: Towerfall.
Mi prioridad es regresar a casa, y Kane, un caballero exiliado, insiste en que la única manera de lograrlo es adentrarnos en el palacio y convencer al Rey de Pentáculos de que estamos casados.
Está claro que hay algo que no encaja en Towerfall, Kane me oculta sus verdaderos motivos y alguien me trajo intencionadamente a este mundo para ayudarlos, pero ¿quién fue? ¿Y qué tendré que hacer para volver a casa?
En Hibernia, los sidhe, seres dotados de magia, son perseguidos hasta la muerte por la Corte humana. Alanna lo sabe bien. Lleva veinte años huyendo y escondiéndose por culpa de lo que su familia lleva en la sangre, y lo único que le importa en la vida es pasar desapercibida y proteger a su hermana pequeña, Caeli. No tiene tiempo para nada más:ni las políticas abusivas del reino ni las desgracias ajenas. Al menos hasta que la mismísima Cacería Salvaje, los asesinos de sidhe por excelencia, entra en la panadería en la que las hermanas trabajan.
Todo da un giro espantoso cuando la diosa de la guerra, Morrigan, se lleva a su hermana y Alanna se ve obligada a tomar una difícil decisión: asociarse con la Hermandad, la organización rebelde que trabaja contra la Corte y rescata a sidhe a lo largo y ancho del reino. Se jura que solo los utilizará el tiempo necesario para recuperar a Caeli y regresar a su vida, pero algo imprevisto sucede cuando ella y uno de los cazadores se miran a los ojos por primera vez.
Algo de lo que tal vez no pueda huir tan fácilmente.
Maddox es un problema andante. Está metido en asuntos de los que Alanna no quiere oír ni hablar, escarba constantemente en sus secretos más oscuros. Es demasiado alto, demasiado atractivo, y tiene dos cosas que sabe que solo atraerán más desgracias: alas.
Dos enormes e imponentes alas de dragón.