El prisionero del yerbatal entrelaza dos escenarios: la selva misionera y el París esplendoroso del siglo XIX. En ese cruce de mundos opuestos queda atrapado Aimé Bonpland. El naturalista y médico francés es brutalmente capturado en las antiguas misiones de la colonia Santa Ana por las tropas del Dictador Supremo. El viejo compañero de viaje de Alexander von Humboldt, artífice de los jardines de Napoleón y Josefina, ahora es rehén en Paraguay acusado de conspiración y espionaje. Pero, en verdad, pretende arrancarle su gran descubrimiento: el secreto de la yerba mate.
En su cautiverio, mientras Europa lo cree perdido y su esposa Adélie escribe cartas desesperadas, Bonpland comprende que el mate no es solo una infusión: puede desafiar el dominio del té inglés y ser el motor de la Independencia. Al tiempo que Simón Bolívar y Humboldt claman por su libertad, el naturalista, luego de diez años como prisionero bajo el yugo del dictador, se debate entre la nostalgia de los jardines europeos y esa tierra colorada en la que vive con su mujer y su concubina guaraníes.
Una tarde, cuando Roberto Lanza se dispone a recoger a su hijo de cinco años a la salida de un colegio madrileño, la profesora le pide explicaciones sobre una sospecha de pedofilia que ha provocado algo que ha dicho el niño. Este es el desencadenante de una historia híbrida entre el thriller psicológico, la novela de corte social y una trama de estirpe kafkiana con un ritmo frenético y alta tensión narrativa. El entorno juzga sin pruebas y la culpa se cierne sobre la vida del protagonista, como en El proceso, convirtiéndola en un repentino infierno donde ni el amor ni las amistades son territorio seguro. En el patio del colegio cualquier comentario es fuente de paranoia en la psique compleja y atípica de Roberto Lanza. La encrucijada que se le ofrece lo lleva por caminos de alto riesgo y decisiones que casi nadie entendería.
Acompañado del joven Íñigo Balboa, a Alatriste le ordenan intervenir en una conjura crucial para la corona española: un golpe de mano en Venecia para asesinar al dogo durante la misa de Navidad del año 1627, e imponer por la fuerza un gobierno favorable a la corte del rey católico en ese estado de Italia. Para Alatriste y sus camaradas -el veterano Sebastián Copons y el peligroso moro Gurriato, entre otros-, la misión se presenta difícil, arriesgada y llena de sorpresas. Suicida, tal vez; pero no imposible.
Diego Alatriste bajó del carruaje y miró en torno, desconfiado. Tenía por sana costumbre, antes de entrar en un sitio incierto, establecer por dónde iba a irse, o intentarlo, si las cosas terminaban complicándose. El billete que le ordenada acompañar al hombre de negro estaba firmado por el sargento mayor del tercio de Nápoles, y no admitía discusión alguna; pero nada más se aclaraba en él.
El siglo de las luces novela el impacto de la Revolución francesa en las Antillas: los sueños de libertad, y con ella, la sombra de la guillotina, en el juego de tensiones que configuran la grandeza y la servidumbre del alba de una época nueva. Es, en esencia, la peripecia vital de un personaje real, Víctor Hugues, un comerciante antillano que navega por un mundo sometido a cambios radicales luchando por implantar en las islas las ideas revolucionarias del gobierno al que representa.
Triunfo del esplendor verbal y el sabio arte constructor de Alejo Carpentier, El siglo de las luces incluye en la presente edición textos que fueron censurados en su día, ofreciendo así la versión íntegra de una de las grandes novelas en lengua española de nuestro siglo.
Triunfo del esplendor verbal y el sabio arte constructor de Alejo Carpentier, El siglo de las luces es una de las grandes novelas en lengua española de nuestro siglo.
Carlos y Sofia viven en una delirante disciplina de deshoras que les lleva a acostarse con el alba, a comer cuando tienen hambre y a vagar por los pasillos donde se acumulan los muebles apolillados. Víctor Hugues se introduce en sus vidas y se hace indispensable para los adolescentes. Con él entrará la vida y las nuevas ideas del siglo XVIII.
se escenifican las batallas y el asedio de la ciudad de Breda en 1625 por los tercios españoles en Flandes.
Flandes, 1625. Alistado como mochilero del capitán Alatriste en los tercios viejos que asedian Breda, Íñigo Balboa es testigo excepcional de la rendición de la ciudad, cuyos pormenores narrará diez años más tarde para un cuadro famoso de su amigo Diego Velázquez. Siguiendo a su amo por el paisaje pintado al fondo de ese cuadro, al otro lado del bosque de lanzas, veremos a Íñigo empuñar por primera vez la espada y el arcabuz, peleando por su vida y la de sus amigos. Estocadas, asaltos, batallas, desafíos, encamisadas, saqueos y motines de la infantería española, jalonarán su camino a través de un mundo devastado por el invierno y por la guerra.
«Al lento batir de los tambores, las primeras filas de españoles movíanse hacia adelante, y Diego Alatriste avanzaba con ellas, codo a codo con sus camaradas, ordenados y soberbios como si desfilaran ante el propio rey. Los mismos hombres amotinados días antes por sus pagas iban ahora dientes prietos, mostachos enhiestos y cerradas barbas, andrajos cubiertos por cuero engrasado y armas relucientes, fijos los ojos en el enemigo, impávidos y terribles, dejando tras de sí la humareda de sus cuerdas de arcabuz encendidas...
LA NUEVA NOVELA DE LA AUTORA DE LA HIJA DE LA ESPAÑOLA,
el último fenómeno de la literatura en castellano: traducida en 26 países y comparada con Borges y Coetzee por la crítica internacional
«Soberbia novela de supervivencia, dignidad y leyenda.»
Manuel Vilas
Llegué a Mezquite buscando a Visitación Salazar, la mujer que sepultó a mis hijos y me enseñó a enterrar a los de otros. Caminé hasta el fin del mundo, o donde yo creí que el mío había acabado.
Todo ocurre en una frontera, la que separa la sierra oriental de la occidental. Angustias Romero huye de la peste con su marido y sus dos hijos atados a la espalda. Los gemelos, sietemesinos, mueren en el trayecto, y, tras guardarlos en sendas cajas de zapatos, el matrimonio se dirige a enterrarlos en El Tercer País, el cementerio ilegal regentado por la mítica Visitación Salazar. Abandonada por su marido, Angustias luchará junto a la sepulturera contra un entorno hostil donde la única ley la dictan quienes van armados, donde el tiempo lo marcan los peces, las fiestas y los misteriosos juguetes que alguien deja sobre las tumbas de los dos niños, mientras el peligro y la violencia crecen hasta el último minuto borrando los límites entre la vida y la muerte.
Con El Tercer País, Karina Sainz Borgo confirma su talento, y su pertenencia a una nueva literatura latinoamericana que que está conquistando a lectores de todo el mundo y funde el thriller, el western, la tragedia clásica y la herencia de los maestros del boom.
Llegué a Mezquite buscando a Visitación Salazar, la mujer que sepultó a mis hijos y me enseñó a enterrar a los de otros. Caminé hasta el fin del mundo, o donde yo creí que el mío había acabado.
Todo ocurre en una frontera, la que separa la sierra oriental de la occidental. Angustias Romero huye de la peste con su marido y sus dos hijos atados a la espalda. Los gemelos, sietemesinos, mueren en el trayecto, y, tras guardarlos en sendas cajas de zapatos, el matrimonio se dirige a enterrarlos en El Tercer País, el cementerio ilegal regentado por la mítica Visitación Salazar. Abandonada por su marido, Angustias luchará junto a la sepulturera contra un entorno hostil donde la única ley la dictan quienes van armados, donde el tiempo lo marcan los peces, las fiestas y los misteriosos juguetes que alguien deja sobre las tumbas de los dos niños, mientras el peligro y la violencia crecen hasta el último minuto borrando los límites entre la vida y la muerte.
Juan Pablo Castel es un pintor recluido en prisión por el asesinato de María Iribarne. Durante su encierro rememora la cadena de acontecimientos que le llevaron a perder el control, a convertirse en un hombre con el interior oscuro, un hombre poseído por una insalvable soledad, la de la ausencia de la mujer amada hasta el límite, la del engaño que ha convertido su corazón en un pedazo duro de hielo y ha colocado entre sus manos el cuchillo que pone fin al sufrimiento.
Obra esencial de Sabato, que Albert Camus refrendó ante la crítica mundial, El túnel nos entrega los elementos básicos de su visión metafísica del existir.
«Impresionante.» Thomas Mann
«Admiro su dureza y su intensidad.» Albert Camus
«Buenos Aires ha dado al mundo tres grandes escritores: Borges, Cortázar y Sabato, el gran vidente." Le Magazine Littéraire