Los lectores de Madre que estás en los cielos me dicen que la historia de la familia de Julia refleja la de muchas familias, la forma en que el secreto y la negación modelan la parte visible de la existencia en común. Las madres se vieron representadas en sus miedos y los hijos en sus rencores. Además, la novela llegó justo a tiempo a un país que hasta entonces se había negado a sí mismo las identidades diversas.»
Pablo Simonetti
Con setenta y siete años a cuestas, Julia Bartolini decide pasar sus últimos días escribiendo sus memorias. Los recuerdos le brindan la fortaleza necesaria para enfrentar su enfermedad. Cree que así podrá recuperar la sensación de que tuvo una vida que valió la pena. Marcada por la inmigración italiana al país iniciada a fines del siglo XIX y la rígida idea de familia impuesta por la Iglesia católica a lo largo del XX, Julia deshilvana los rencores fraguados en su infancia, para los que no tuvo solución en la adultez. Intenta descifrar la figura de un marido autoritario, pero devoto, y en especial la relación con dos de sus hijos, quienes desafiaron los códigos de conducta de su tiempo y sus esperanzas. Sobre todo, quiere encontrar la explicación para haber fracasado en aquello que mayor importancia tenía para ella: formar una familia feliz.
De Iván Mauricio o «Juan de la Luna» se dirán muchas cosas: que derrochó su herencia y se volvió chamán, que dejó atrás a la mujer de su vida, que tenía las peores amistades o que se suicidó lanzándose al vacío de un séptimo piso con los pies sospechosamente amarrados…
Dunia Montoro, ex esposa del muerto, vive perseguida por la culpa. Como analista de inteligencia, podría utilizar los recursos policiales para ir detrás de la huella de Iván, pero ahora es sospechosa de asesinato y no le queda más que hablar con los difuntos, ya que en los vivos no puede confiar
Después de Los enamoramientos, lee los cuentos completos de Javier Marías, los que él considera «aceptados y aceptables», reunidos por primera vez. Una excelente puerta de entrada a su universo literario.
Uno de los mejores libros de 2012 según La Vanguardia.
«Dado lo poco que he frecuentado el noble arte del cuento en los últimos tiempos, es posible que ya no escriba más y que lo que aquí se ofrece acabe siendo la totalidad aceptada y aceptable de mi contribución al género.»
Alguien lee una biografía y se detiene en el nombre de un personaje secundario, que casi no volverá a aparecer. Para quien lee, sin embargo, ese nombre es la punta de un ovillo complejo, lleno de secretos y dobles fondos inconfesables, que comunica con un más allá inaudito. Narrada por una voz ácida, capaz del peor cinismo y la franqueza más desgarradora, Malas lenguas es una comedia amarga, a la vez frívola y arrebatada, sobre el arte tortuoso de contar una vida en un mundo signado por el interés, la falta de escrúpulos y las formas más estrafalarias de la promiscuidad sexual.
Te llamaré Viernes: La accidentada y gris existencia de Benito, que transcurre en un Madrid sin alma, topa una y otra vez «con la miseria del héroe». Sólo los delirios filosóficos de Polibio, intelectual venido a menos y dueño de un bar, consuelan su tortuosos deseos de vida. Hasta que, cual un nuevo y desesperado Robinson urbano, Benito encuentra a su Viernes en Manuela, dotada con el extraordinario don de fabular. Se inicia así una conmovedora historia de amor entre dos personajes que intentan sobrevivir en medio de una abrumadora soledad.
Almudena Grandes (Madrid, 1960) se dio a conocer en 1989 con Las edades de Lulú, XI Premio La Sonrisa Vertical. Desde entonces el aplauso de los lectores y de la crítica no ha dejado de acompañarla. Sus novelas Te llamaré Viernes, Malena es un nombre de tango, Atlas de geografía humana, Los aires difíciles, Castillos de cartón, El corazón helado y, la más reciente, Inés y la alegría, la han convertido en uno de los nombres más consolidados y de mayor proyección internacional de la literatura española actual.
Un deber familiar ha sido postergado durante décadas por el escritor protagonista de esta novela: contar la excepcional historia de sus abuelos y de su madre, cuyos orígenes se remontan a inicios del siglo XX en la Amazonía peruana. Ahora, con su madre próxima a cumplir noventa años, siente que ha llegado el momento de saldar esa deuda. Así es como Mamita cobra vida, una novela que entrelaza dos relaciones íntimas: la memoria del amor filial y el proceso mismo de escritura.
A través de recorridos citadinos, evocaciones de la selva y reflexiones metaliterarias, el hijo escritor indaga en la naturaleza de sus vínculos familiares, las tensiones sociales y raciales que los atraviesan y la huella imborrable de la muerte. Al mismo tiempo, se enfrentan a los desafíos del oficio novelesco para capturar aquello que el tiempo suele volver irrecuperable.
La biografía novelada del genial poeta Ángel González, fruto del diálogo que mantuvo con el escritor y amigo Luis García Montero en sus últimos años de vida. El poeta Ángel González dejó una de las obras líricas más relevantes en lengua española, pero también fue testigo privilegiado de uno de los períodos más convulsos en la historia reciente de España: la Guerra Civil. Luis García Montero construye el retrato del poeta y recorre los primeros años de su vida para rescatar la mirada de un niño que tuvo que crecer sin la figura de su padre, pero con toda la fuerza de una familia y una geografía que se resistían con uñas y dientes a dejarse vencer. Mañana no será lo que Dios quiera es un homenaje a un territorio, a una familia, a los amigos y a los libros, que levantaron el espíritu del joven en ciernes que con el tiempo se transformaría en uno de los más grandes y premiados poetas de este país durante el siglo XX. Luis García Montero construye en Mañana no será lo que Dios quiera el retrato del poeta Ángel González. Una novela que pretende ser el testimonio de una realidad, escrita con humor, admiración y ternura.
Esta novela no la protagonizan seres extraterrestres sino Mauricio Hernández Norambuena, que podría ser descrito, parafraseando a Bolaño, como uno de los últimos revolucionarios de las guerras floridas latinoamericanas. Marciano extrema la apuesta de Nona Fernández, que ha cruzado audazmente la memoria y la imaginación para entender la historia reciente de Chile, sumergiéndose en zonas que parecen salirse de los límites terrenales, en las que espacio y tiempo no son tan claros.
La narradora visita a Hernández en la cárcel donde cumple una larga condena para hacerle preguntas, convocando en un notable tejido de voces a varios personajes a fin de entender cómo fue su historia: la de alguien que, mientras cultivaba amores y amistades inextinguibles, agitó la resistencia a la dictadura, estuvo fusil en mano en el atentado a Pinochet y luego, ya en democracia, derivó en ilusiones perdidas, muertes, prisiones y fugas.
Una novela electrizante, que aterriza en la mente de un personaje complejo para entenderlo en toda su intensidad y contradicción.
Marciano extrema la apuesta de Nona Fernández, que ha cruzado audazmente la memoria y la imaginación para entender la historia reciente de Chile, sumergiéndose en zonas que parecen salirse de los límites terrenales, en las que espacio y tiempo no son tan claros. La narradora visita a Hernández en la cárcel donde cumple una larga condena para hacerle preguntas, convocando en un notable tejido de voces a varios personajes a fin de entender cómo fue su historia: la de alguien que, mientras cultivaba amores y amistades inextinguibles, agitó la resistencia a la dictadura, estuvo fusil en mano en el atentado a Pinochet y luego, ya en democracia, derivó en ilusiones perdidas, muertes, prisiones y fugas. Una novela electrizante, que aterriza en la mente de un personaje complejo para entenderlo en toda su intensidad y contradicción.
«Quince años más tarde, la memoría de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Éste es el mío.» En la Barcelona de 1980 Óscar Drai sueña despierto, deslumbrado por los palacetes modernistas cercanos al internado en el que estudia. En una de sus escapadas conoce a Marina, que comparte con óscar la aventura de adentrarse en un enigma doloroso del pasado de la ciudad, un desafío de siniestras consecuencias que alguien deberá pagar.