La nueva obra de Mario Alonso Puig nos da las claves para resetear nuestra mente con el fin de dar una salida positiva a todos nuestros pensamientos. En sus páginas, el prestigioso autor nos muestra cómo funciona el sistema operativo de la mente humana y cómo el hombre, en situaciones difíciles, es capaz de reiniciarse para seguir adelante o volver a empezar.
Un libro imprescindible sobre cómo superar las dificultades diarias, perder los miedos y reinventarse
Si sabemos utilizar la ley de la atracción, tenemos el poder de cambiar nuestro destino simplemente cambiando la forma de nuestra mente. Millones de personas lo han utilizado con éxito, pero ¿funciona realmente la ley de la atracción? Y lo más importante, ¿está este tipo de filosofía al alcance de todos, incluso de los más escépticos?
Como demuestra la Dra. Tara Swart en El principio, si somos capaces de eliminar nuestro escepticismo, estas antiguas herramientas de manifestación y visualización son extremadamente poderosas y muy efectivas para liberarnos de comportamientos limitantes y enfocarnos hacia nuestro yo más auténtico.
Nunchi: «medir con la mirada» o el sutil arte de intuir los pensamientos y las emociones de los demás para construir armonía, confianza y conexión.
¿Por qué el más mediocre de tus compañeros de trabajo consigue un ascenso antes que tú? ¿Por qué todo el mundo quiere ser amigo de esa persona? Probablemente porque tiene un buen nunchi: saben interpretar y entender lo que la gente piensa y siente, y usarlo en su beneficio.
El nunchi es el principio rector de la vida coreana, pero cualquiera puede aprenderlo. Los padres coreanos creen que enseñar nunchi a sus hijos es tan importante como que aprendan a cruzar la calle. Con un nunchi rápido, el mundo está de tu lado. Sin él, corres el riesgo de ser un elefante en una cacharrería.
La buena noticia es que siempre estás a tiempo de perfeccionar tu nunchi: todo lo que necesitas son ojos y oídos. En todo, desde encontrar el amor hasta sobresalir en el trabajo, mejorar tu nunchi te abrirá puertas que nunca supiste que existían. Mejora tu nunchi y mejora tu vida.
Supera obstáculos, sana tu cuerpo y alcanza cualquier meta con una técnica revolucionaria No sé por qué elegiste este libro, pero tengo la sensación de que sabes exactamente qué es lo que te gustaría cambiar. Y ahora, quizás te sientas un poco más esperanzado respecto al potencial de pasar al siguiente nivel, recordar tu bondad inherente y empezar a tener una vida de abundancia que sirva a los demás de una forma única. Eso es emocionante, ¿verdad? ¿Sabías que lograr que tu vida vuelva a tener un propósito ayuda a ralentizar el envejecimiento? Olvídate del bótox. En su lugar, utiliza la TVS, ya que ayuda a tu sistema inmunitario a luchar contra las células precancerosas. Y, por supuesto, ayudará a que simplemente te sientas mejor. Repite conmigo: Mi cuerpo-mente sabe cómo sanarse a sí mismo.i cuerpo-mente sabe cómo sanarse a sí mismo.i cuerpo-mente sabe cómo sanarse a sí mismo. l iniciar tu viaje aquí, imagina el tipo de salud, sanación y abundancia que empezarás a manifestar. ¿No es agradable saber que nuestra sanación ya ha comenzado?
El alimento para sustentar el cuerpo y las caricias para alimentar el alma ni se ofrecen ni se niegan, sino que siempre están disponibles. Ofrecer a un niño más o menos ayuda de la que pide es perjudicial para su desarrollo. A la luz del principio del concepto del continuum, para un adecuado desarrollo físico, mental y emocional, los seres humanos necesitamos de aquellas experiencias para las que nuestra especie se ha adaptado durante el largo proceso de evolución. Para un bebé, este tipo de experiencias incluyen: Contacto físico permanente con la madre, un familiar o cuidador o cuidadora desde el nacimiento. Dormir en la cama de sus padres hasta que el bebé deje de necesitarlo por sí mismo, lo que ocurre alrededor de los dos años. Lactancia materna a demanda en respuesta a las señales corporales del bebé. Estar permanentemente en brazos o en contacto físico con alguna persona hasta que comience la fase de arrastre y gateo, en torno a los seis u ocho meses. Contar con cuidadores dispuestos a atender de inmediato las necesidades del bebé sin emitir juicios, mostrar descontento ni invalidar sus necesidades. Satisfacer sus expectativas de que es un ser innatamente social y cooperativo, un ser bienvenido y digno. Una vez reconozcamos plenamente las consecuencias del trato que damos a los bebés, a los niños, unos a otros y a nosotros mismos, y aprendamos a respetar el verdadero carácter de nuestra especie, podremos descubrir con mucha más profundidad nuestro potencial para el bienestar.