Una historia sobre el amor, el destino y la búsqueda de uno mismo.
No hay nada más eterno que un encuentro fugaz.
Una noche en París. Dos caminos entrelazándose.
Cuando Rhys y Ginger se conocen en las calles de la ciudad de la luz, no imaginan que sus vidas se unirán para siempre, a pesar de la distancia y de que no puedan ser más diferentes. Ella vive en Londres y a veces se siente tan perdida que se ha olvidado hasta de sus propios sueños. Él es incapaz de quedarse quieto en ningún lugar y cree saber quién es. Y cada noche su amistad crece entre e-mails llenos de confidencias, dudas e inquietudes. Pero ¿qué ocurre cuando el paso del tiempo pone a prueba su relación?
Ambos están decididos a ignorar lo que ocurrió entre ellos aquella noche. Mientras Luka trata de reconducir su vida, ahora que al fin salió de ese agujero que lo consumió el año pasado, Nora sigue con lo que mejor se le da: mentir. Ha hecho creer a sus padres que tiene un trabajo, un novio y una vida perfectos, como su excelentísima hermana Margot.
Cuando, por caprichos del destino, Nora y Luka se ven obligados a convivir, el pasado sigue lastimándolos. No se llevan bien, pero pronto descubren que los dos se necesitan mutuamente, así que llegan a un acuerdo: Luka ayudará a Nora a mantener la farsa con su familia a cambio de que, cuando llegue el momento, ella le devuelva el favor. Total, fingir una relación tampoco tiene que ser tan difícil, ¿no?
EN ESTA CARRERA, SI NO ERES LA PRIMERA, ESTÁS MUERTA
Aunque las hermanas Steckler se llevan solo un año de diferencia, son tan diferentes como el día y la noche. Stella es introvertida, pero decidida. Ellie no es que sea menos ambiciosa, pero también sabe divertirse con sus amigos y tener vida social. Lo único que las dos tienen en común son las carreras campo a través… Hasta que aparece Mila Keene.
Mila era la mejor corredora de su antiguo equipo, y Stella y Ellie, al principio, la ven como su mayor amenaza. Sin embargo, eso cambia cuando Stella se da cuenta de todo lo que tienen en común. Mila es inteligente y fuerte, alguien con quien puede conectar al fin. Según va creciendo su amistad, Stella empieza a convertirse en alguien que se prometió no ser nunca: una persona distraída. Por otra parte, Ellie se encuentra tan atraída por la personalidad cálida y encantadora de Mila que, en un momento de debilidad, le revela su secreto más oscuro.
Con las regionales a la vuelta de la esquina y los ojeadores universitarios en su punto de mira, la presión va aumentando y las chicas juran que nada se interpondrá en su camino para alcanzar su futuro. Pero todo cambia cuando Mila sale a entrenar una mañana y nunca regresa.
Nadie sabe qué ha pasado, pero todos los ojos están puestos en las hermanas Steckler.
Sadie Wen es perfecta... en teoría. Sadie tiene la mejor nota de su generación y todos los profesores la adoran. Conseguir todo eso no ha sido fácil, pero ella tiene un truco que le ha permitido soportar el estrés de ser una estudiante ejemplar: descarga todas sus frustraciones en correos electrónicos que nunca envía. Jamás se atrevería a herir los sentimientos de sus profesores y compañeros.
Y sus correos más duros son contra Julius Gong. Él es el único chico del colegio que ha competido con ella desde que eran niños. En sus mensajes, Sadie expresa todo el odio que intenta disimular en persona: «Estás sediento de atención, vives obsesionado contigo mismo y eres insoportablemente vanidoso». ¿Para qué reprimirse si nadie va a leerlos?
No sé absolutamente nada de él, a pesar de que es el jefe de mi novio.
A pesar de que mi mejor amiga está ligeramente obsesionada con él y con su música.
A pesar de que es el vocalista de una de las bandas más importantes del momento.
No sé nada de él... Así que lo más coherente que podría haber hecho cuando me pidió fingir ser su novia por una noche hubiera sido negarme.
De ese modo no habría aparecido en la televisión una foto mía entre sus brazos, no estaría rogándole a mi novio real que me escuche, no tendría a su representante presionándome con firmar un contrato para fingir ser su novia por más tiempo.
Cada vez que entra en el ascensor, a Sofía le sube la temperatura. Y no es porque haya pillado un virus en el hospital en el que trabaja como residente, sino por el efecto que Marcos, con su sonrisa de medio lado, sus bíceps y sus hoyuelos, tiene sobre ella.
Y es que, para Marcos, desde que coincidió con aquella chica guapísima del uniforme al revés, subir en el ascensor se ha convertido en su pasatiempo favorito. Cuando comparte ese pequeño espacio con ella solo puede pensar en lo mucho que desea acercarse. Pero… ¿está dispuesto a volver abrir su corazón?
Una residente de medicina y un técnico en enfermería…
Los viajes en ascensor nunca habían sido tan apasionantes.
Dos amigos de la infancia. Dos corazones rotos. Un viaje por carretera improvisado para huir de todo.
Hace años que vivo condenada a no ser más que una amiga para él.
Para los fans de Jasper Gervais, él es solo el jugador de hockey rompecorazones que sale en televisión. Sin embargo, para mí sigue siendo ese chico perdido con los ojos tristes y un corazón de oro: el hombre al que he amado en secreto durante años.
Así que, cuando mi vida se desmorona el día de mi boda, tiene sentido que sea él quien venga al rescate. Y cuando su mundo también se derrumba al su alrededor, yo estoy a su lado para devolverle el favor.
No toques la espada. No gires la llave. No abras la puerta.
A la joven Saeris Fane se le da bien guardar secretos. Nadie está al tanto de los poderes que posee ni de que lleva toda la vida robando para sobrevivir y escamoteando de los depósitos de la Reina Imperecedera. En una tierra de desiertos implacables hay pocas cosas que una chica no esté dispuesta a hacer a cambio de un vaso de agua. Sin embargo, todo secreto es como un nudo: tarde o temprano está destinado a desatarse.
Cuando Saeris se enfrenta cara a cara con la Muerte encarnada, acaba abriendo sin querer un portal entre reinos que la transporta a una tierra de hielo y nieve. Los faes siempre han pertenecido al territorio de las leyendas, de los mitos, de las pesadillas... pero resulta que son reales. Y Saeris ha aterrizado en medio de un conflicto que lleva en marcha desde hace siglos. Un conflicto que podría costarle la vida.
Saeris, la primera de su especie en poner un pie en las montañas heladas de Yvelia desde hace más de mil años, acaba sellando por error un pacto con Kingfisher, un atractivo guerrero fae que tiene sus propios secretos y perversos planes. Kingfisher está dispuesto a usar la magia alquímica de Saeris para proteger a su pueblo, sin importar el precio que haya que pagar... o quién tenga que pagarlo. La Muerte encarnada tiene un nombre: Kingfisher de Puerta Ajun. Es un guerrero con un pasado turbio y un temperamento repugnante. Pero también es el único modo que tiene Saeris de volver a casa.
Cuidado con los pactos que haces, querida niña. El diablo está en los detalles...
Un amor inquebrantable, excepto por la verdad.
Lizzie Young siempre ha sentido que era demasiado en todos los sentidos. Diagnosticada con trastorno bipolar a una edad temprana, nunca ha encajado en su familia, con sus amigos ni en su comunidad. Lizzie quiere que la acepten y la entiendan, pero como cuenta con poca gente de su lado, ha llevado sola el peso de sus cargas y traumas.
Cuando conoce a un chico atento en el autobús del instituto, parece que las cosas comienzan a mejorar por primera vez en su vida…
HughBiggs tiene la madurez y la sabiduría de alguien mucho más mayor. Un joven con una mente aguda y un firme código ético que ve algo en Lizzie Young a lo que no se puede resistir. Quiere serlo todo para ella y ayudarla a sobrellevar su carga. Y Lizzie quiere lo mismo.
El vínculo entre Lizzie y Hugh parece indestructible: tienen una química explosiva, su amor es intenso y su conexión, profunda, pero incluso el amor más verdadero puede verse afectado por fuerzas que escapan a su control.
Russ Callaghan y Aurora Roberts coinciden en una fiesta, se dejan llevar por un juego y terminan juntos. Sin embargo, ella se escabulle antes de que él tenga la oportunidad de pedirle una cita. Sin saberlo, ambos van a trabajar en el mismo campamento de verano: él, para alejarse de su padre, y ella, para volver al último lugar donde se sintió como en casa. Russ sabe que tiene prohibido «fraternizar» con Aurora si no quiere que lo echen. Desgraciadamente para él, a ella no le importan tanto las reglas... Ahora solo les queda descubrir si las chispas que saltaron entre ellos durante su primera noche quedarán en nada o si, por el contrario, lo incendiarán todo.