¿Y si lo único que necesitamos para ser felices es descubrir el brillo de las cosas intangibles?
Nicki Aldrich y River Jackson han sido inseparables desde que llegaron al mundo con cuarenta y siete minutos de diferencia. Ella lo hizo envuelta en polvo de hadas. Él como si fuese un meteoro en llamas. El pequeño pueblo costero donde crecieron se convirtió en el escenario de sus paseos en bicicleta, las tardes en la casa del árbol y los primeros amores, secretos y dudas.
Sin embargo, con el paso de los años, River sueña con escapar de aquel rincón perdido donde todo gira alrededor de la tradicional pesca de la langosta y Nicki anhela encontrar su lugar en el mundo. Pero ¿qué ocurre cuando nada sale como lo habían planeado? ¿Es posible elegir dos caminos distintos y, pese a todo, encontrarse en el final del trayecto?
Para lograrlo, River y Nicki tendrán que bucear en las profundidades del corazón, rescatar pedazos de lo que fueron y entender aquello que rompieron. Y quizá así, uniendo y encajando cada fragmento, logren descubrir quiénes son ahora y recordar el brillo de las cosas intangibles.
Dicen que el amor todo lo puede…, pero ¿conseguirá ganar en una guerra entre demonios y exorcistas, o será lo que acabe por separarlos…?
Desde hace más de un siglo, demonios y humanos se enfrentan a diario en una guerra que asola toda Europa. En ella se encuentran dos soldados de élite: Selene Alleva, la mejor exorcista de su curso en la Academia Vaticana, y Jules Lacroix, el mejor soldado de a pie de su regimiento.
Cuando sus caminos se cruzan, desconfían el uno del otro, pero, a medida que su misión avanza, surge una chispa entre ellos, y juntos descubren un secreto en el corazón de la Ciudad del Vaticano que podría cambiarlo todo.
En un mundo lleno de secretos y reglas, Jules y Selene deberán decidir qué es más importante: el amor o el honor.
Asesino de brujas se mezcla con El imperio del vampiro, con un romance prohibido de enemies-to-lovers. Perfecto para fans de Powerless, Alas de sangre o Rivales divinos.
Viajamos con el Escuadrón Cielo a Detritus, el último refugio de la humanidad frente al gobierno hostil de la Supremacía Galáctica. En Escuadrón, Spensa Nitghshade se convirtió en piloto de caza estelar y pasó a formar parte del Escuadrón Cielo de la Fuerza de Defensa Desafiante con el objetivo de combatir la amenaza de la Supremacía. En Estelar, se hizo pasar por la alienígena Alanik para infiltrarse en una estación espacial de la Supremacía y robar sus hipermotores. Y en Citónica viajó a la extraña dimensión conocida como la ninguna-parte para descubrir los secretos de los zapadores -unos seres capaces de destruir planetas enteros- y liberar sus propios poderes citónicos.
Mientras Spensa está atrapada en la ninguna-parte, sus compañeros de escuadrón, FM y Jorgen permanecen en Detritus con nuevas órdenes: averiguar cómo utilizar los hipermotores para que la humanidad pueda huir del planeta y buscar aliados entre las otras especies oprimidas por la Supremacía. Primeror reciben una llamada de emergencia de le ministre Cuna y otres diones desde el puesto de avanzada abandonado de Alcance Solar, pero el pueblo de Alanik en el planeta ReAlba y los kitsen del planeta Orilla Perpetua necesitarán también la ayuda del Escuadrón Cielo en sus desesperadas batallas.
En un futuro lejano, la humanidad lucha por sobrevivir en un planeta hostil, asediada por fuerzas desconocidas. Spensa, una joven con el sueño de convertirse en piloto de caza estelar, deberá enfrentarse a los prejuicios del mundo que la rodea y descubrir el verdadero alcance de su potencial.
A lo largo de la tetralogía, Spensa se embarca en una aventura épica llena de batallas espaciales, misterios cósmicos y revelaciones que desafiarán todo lo que creía saber sobre su gente y el universo. Con el estilo característico de Sanderson, la serie combina acción trepidante, un mundo fascinante y una protagonista inolvidable en un viaje de autodescubrimiento y valentía.
El desenlace de la bilogía «Deja que ocurra». ¿Qué pasará con Axel y Leah?
Han pasado tres años desde la última vez que Axel y Leah se vieron.
Ahora, Leah está a punto de cumplir su sueño de exponer en una galería.
Y, pese al pasado, Axel necesita formar parte de un momento como ese.
Cuando sus caminos vuelven a cruzarse, Leah tiene que tomar decisiones que pueden cambiarlo todo.
Porque él sigue siendo el chico que aún no ha olvidado.
Porque es el mar, noches estrelladas y vinilos de los Beatles.
Porque a veces basta un «deja que ocurra» para tenerlo todo.
Porque a veces basta con un «deja que ocurra» para arriesgarlo todo.
Leah está rota. Leah ya no pinta.
Leah es un espejismo desde el accidente que se llevó a sus padres.
Axel es el mejor amigo de su hermano mayor y, cuando accede a acogerla en su casa durante unos meses, quiere ayudarla a encontrar y unir los pedazos de la chica llena de color que un día fue. Pero no sabe que ella siempre ha estado enamorada de él, ni que toda su vida está a punto de cambiar.
Porque ella está prohibida, pero le despierta la piel.
El amor suena bien en todas sus versiones.
Juliette vive en un agujero. Se sienta en él y ve la vida pasar. No le gusta su trabajo. No tiene inquietudes. No recuerda lo que significa soñar. Y hace tiempo que renunció al amor.
Pero, entonces, un hombre muere.
Y todo cambia.
De repente, se encuentra en un pequeño pueblo de casas de colores y su camino se cruza con el de otras personas que acabarán siendo imprescindibles para ella. Una anciana a la que le atormenta la tristeza de las flores, un niño sin voz que las roba, un hombre que ama los libros y las cosas brillantes con la misma intensidad, un pintor incapaz de acabar un cuadro…
Todos ellos, junto a un puñado de cartas olvidadas, ayudarán a Juliette a entender que el amor existe y que es maravilloso en todas sus versiones.
Tras el brutal ataque que ha sufrido Dunmeaden, Aya ha desaparecido. Mientras Will la busca con desesperación, se le une Aison, quien se ha dado a la fuga tras utilizar sus poderes prohibidos durante la batalla. Sin embargo, lo que nadie sabe es que Aya ha sido secuestrada por la primera santa, Evie, quien, sedienta de venganza, planea unirse a Kakos para destruir a los dioses que la mataron hace quinientos años.
Ahora, Aya deberá decidir cuál es su verdadero destino: ¿podrá cumplir con la profecía y salvar al reino... o debería dejar que los dioses pagaran por lo que han hecho?
Una princesa desesperada por recuperar al príncipe que le rompió el corazón.
Un reino por salvar.
Un outfit que mantener.
El príncipe Domhnall y la princesa Clía son la pareja perfecta para la realeza, o eso dicen todos. Hasta que Domhnall lo arruina todo al negarse a proponerle matrimonio. Con el corazón roto pero decidida, Clía idea el plan perfecto: seguir a Domhnall hasta Caisleán Cósta, la academia militar a la que asiste y demostrarle que puede defender un reino y afianzar así su compromiso.
El guerrero Ronan se prometió a sí mismo luchar y sacrificar su vida por Caisleán Cósta, y no quiere que nada ni nadie lo despiste. Ni siquiera Clía, aunque acceda a entrenarla. Aunque su corazón se acelere por ella. Aunque Domhnall sea "su mejor amigo".
Pero como dicen, el amor es un campo de batalla, y una guerra muy real que pondrá a prueba sus corazones se avecina en el horizonte.
Cada cien años, vampiros de todos los pueblos de Obitraes se reúnen para celebrar el legendario torneo Kejari en honor a la diosa de la muerte. La victoria pone al alcance del vencedor cualquier deseo, pero el precio de la derrota es nada menos que la muerte.
Oraya, la hija adoptiva del rey de los Nacidos de la Noche, lleva toda la vida entrenándose para este momento. Su desventaja es innegable: ella es humana. Pero no tiene otra opción si quiere aspirar a ser algo más que una presa en un mundo diseñado para matarla.
Para sobrevivir, deberá aliarse con su mayor adversario, el despiadado Raihn, aunque la proximidad con él podría ser su perdición. Al fin y al cabo, ambos saben bien que en este mundo nada es más letal que el amor.