Ella es lo que él ha pasado toda su vida cazando.
Él es todo lo que ella ha pasado la vida fingiendo ser.
Solo lo extraordinario pertenece al reino de Ilya: los excepcionales, los poderosos, los élites.
Aquellos que nacieron vulgares son solo eso: vulgares. Y cuando el rey decreta que todos los vulgares serán eliminados para preservar su sociedad de élite, carecer de poder se vuelve un crimen, lo cual convierte a Paedyn Gray en una criminal por destino y en una ladrona por necesidad. Finge ser psíquica en la ciudad real, y pasa desapercibida para seguir viva y fuera de peligro.
Cuando Paedyn inesperadamente salva a uno de los príncipes de Ilya, se ve arrojada a las Pruebas de la Purga. La brutal competencia existe para exhibir los poderes de los élites, algo de lo que Paedyn carece. Si la Purga y sus rivales no la matan, lo hará el príncipe cuando descubra lo que ella es en realidad...
El Reino de los Ladrones es un lugar oculto en el mundo de Aadlior. Muchos susurran sobre su existencia, pero pocos lo han encontrado. Allí, el misterioso Rey Ladrón gobierna con la ayuda de las Mousai, un trío de hechiceras veneradas y temidas.
Larkyra Bassette es la más joven de las Mousai, pero cuando canta, su voz tiene el poder de aniquilar monstruos. Cuando se descubre que el Duque de Lachlan está extrayendo una droga del Reino de los Ladrones y usándola para abusar de su poder, a Larkyra se le ofrece su primera misión en solitario para detenerlo. Ansiosa por demostrar su valía, Larkyra acepta haciéndose pasar por la posible esposa del duque.
Sus planes se complican cuando se siente atraída por Lord Darius Mekenna, el heredero al trono de Lachlan. Pronto sospecha que Darius tiene sus propios motivos para librar a Lachlan del corrupto duque, pero ambos deben aprender a confiar el uno en el otro si quieren tener alguna posibilidad de salvar al pueblo de Lachlan y a sí mismos.
Kidan Adane ha roto la norma más sagrada de la Universidad al invitar a los vampiros rebeldes, los Nefrasi, a Uxlay.
Mientras la oscuridad la consume, Kidan sabe que nadie en Uxlay es de fiar, y mucho menos Susenyos. Pero, aunque entre ellos la línea que separa el odio de la lujuria está empezando a desaparecer, la ambición por el poder les domina a ambos. Y ninguno está dispuesto a rendirse.
Cuando devastadores secretos empiezan a salir a la luz, Kidan y su hermana June, deberán enfrentarse la una a la otra y tomar el lugar que les corresponde en la guerra que se avecina.
«Amenacé con reducir todos los dominios a cenizas. Hablaba en serio. Lo habría destruido todo, y me disponía a hacerlo.».
Tras perder a la persona más importante de su familia, Dianna se enfrenta a una de las batallas más difíciles de su vida. Mientras tanto, Samkiel intenta recuperarse de sus heridas y la pérdida de la Mano, pero no es fácil cuando descubre un secreto que podría cambiar su vida radicalmente.
Con Nismera consiguiendo cada vez más y más poder, Dianna y Samkiel se verán obligados a olvidar sus rencillas y a unir fuerzas si quieren salvar su mundo. ¿Podrá el amor sobreponerse a la fuerza de la guerra?
Donde hay dioses, hay monstruos.