Tras el fin de la era de los perfectos, la sociedad está sumida en un renacimiento completo... en el que la popularidad manda. Ser famoso implica tener mejor casa, mejor ropa e incluso mejores amigos. En cambio, no serlo te convierte en invisible, en un perdedor, en un completo desconocido.
En definitiva, en un extra. Aya Fuse lo es. Pero a sus quince años hay algo que tiene ya muy claro: por nada del mundo piensa resignarse al anonimato. Y, como Tally unos años atrás, Aya está dispuesta a todo para hacer realidad sus sueños...
Esopo, un antiguo esclavo griego, cautivó los corazones y las mentes de niños y adultos durante generaciones y desarrolló aventuras sencillas y significativas protagonizadas por animales o insectos para enseñar una norma moral o una lección de vida.
Los dioses no están muertos; tan solo están dormidos, encerrados en cuerpos mortales, desperdigados por el mundo y esperando a que la chispa adecuada los despierte. Y mi padre es el más despiadado de todos.
Me crio para obedecer. Para sangrar. Para ser su espada cuando llegue el momento. Y ahora me ha enviado a la Universidad de Endir, un lugar lleno de linajes antiguos y secretos letales, para recuperar el Mjölnir, el martillo de las leyendas. Si fracaso, todas las personas que quiero morirán.
Pero Aric Erikson no formaba parte del plan. Él es el heredero del enemigo. Distante. Peligroso. Y… la única persona de quien no puedo permitirme enamorarme. Se ha aislado por completo detrás de un muro de hielo, pero cuanto más me ordenan que lo descifre, más difícil me resulta recordar dónde terminan las mentiras y dónde comienzo yo.
Ahora, lo único que me separa de una guerra que decidirá el destino del mundo son una misión que yo no escogí… y un hombre a quien nunca debí amar.
Pero, si yo soy la chispa, tal vez él sea la mecha.
¿Y los dioses? Están a punto de despertar furiosos.