¡Sumérgete en el mundo de La Sirenita y deja nadar tu imaginación! Ariel y sus amig@s te acompañarán en aventuras con actividades creativas de todo tipo. ¡Abre este libro y conviértete en un@ artist@ genial de la mano de tus personajes favoritos!
El miedo a la magia pulula por el reino de Anwyvn, en el que la guerra ha hecho estragos. A los medianos como Rhya Fleetwood se los ejecuta al instante. Sin embargo, la ejecución de Rhya se ve interrumpida gracias a un salvador inesperado, aunque mucho más aterrador que sus supuestos ejecutores: el comandante Scythe, un misterioso mercenario. En las garras de este nuevo enemigo, Rhya se encontrará luchando por su vida en los extremos yermos de las Tierras Septentrionales. Y, sin embargo, cuanto más se aleja de casa, más comprende que nada es lo que parece: ni su temible captor ni los restos moribundos de su reino. Ni siquiera ella misma.
Pues Rhya no es ninguna mediana común y corriente. La extraña marca de nacimiento que tiene en el pecho y su capacidad para invocar al viento la señalan como un Vestigio, una de las cuatro almas repartidas por todo Anwyvn y destinadas a restablecer el equilibrio en la magia... o a morir en el intento.
Sin embargo, dominar el poder que alberga en su interior es solo el principio. El deseo que Rhya siente por el comandante, un hombre en quien no puede confiar y que tiene sus propios planes, arde con la misma intensidad que las tempestades que luchan por liberarse desde el interior de su pecho. Rhya habrá de tomar una decisión: sofocar las llamas... o bien dejar que la consuman.
«La teoría de los archipiélagos viene a decir que todos somos islas, llegamos solos a este mundo y nos vamos exactamente igual, pero necesitamos tener otras islas alrededor para sentirnos felices en medio de ese mar que une tanto como separa. Yo siempre he pensado que sería una isla pequeñita, de esas en las que hay tres palmeras, una playa, dos rocas y poco más; me he sentido invisible durante gran parte de mi vida. Pero entonces apareciste tú, que sin duda serías una isla volcánica llena de grutas y flores. Y es la primera vez que me pregunto si dos islas pueden tocarse en la profundidad del océano, aunque nadie sea capaz de verlo. Si eso existe, si entre los corales y sedimentos y lo que sea que nos ancla en medio del mar hay un punto de unión, sin duda somos tú y yo. Y, si no es así, estamos tan cerca que estoy convencido de poder llegar nadando hasta ti».