Dianna solo piensa en una cosa: vengarse. Cuando le arrancan la poca humanidad que le queda, decide entregarse a su faceta más monstruosa y ver el mundo arder.
Samkiel, el único que se niega a aceptar que la chica a la que amó se ha convertido en el monstruo que todo el mundo dice ver en ella, está decidido a hacer lo que sea para salvarla de sí misma, aunque eso implique perderla.
Ahora que todos los reinos están sometidos al ejército de Kaden y que se avecinan nuevas amenazas, Samkiel no puede permitirse bajar la guardia. Pero, a medida que Dianna se vuelve más sanguinaria, se da cuenta de que el tiempo se le está agotando y no sabe si será capaz de salvarla y sobrevivir…
Donde hay dioses, hay monstruos.
La obra más famosa de Jane Austen contada por Tea Stilton.
La vida tranquila de la familia Bennet se anima con su nuevo vecino, el rico y misterioso Fitzwilliam Darcy. Todas las chicas suspiran por él... menos Elizabeth, la segunda hija de los Bennet. Es una chica inteligente y despierta, que huye de la frivolidad y busca un amor verdadero.
El amor puede ser salvación y condena.
Alexandra guarda un secreto por el que podría perder su gloria.
Varinka está decidida a guardarlo por ella.
PETROGRADO, 1917.
Alexandra se ha convertido en la heroína del pueblo; ocurrió casi sin que se diera cuenta, pues es el ejemplo de todo lo que representa el Primer Batallón de Mujeres de la Muerte: valentía, fuerza y devoción ciega.
Varinka ha escapado del control de un hermanastro al que teme profundamente y, para lograrlo, solo tiene una opción: servir en el cuerpo de sanitarios del ejército.
Será en un hospital de Petrogrado, en las circunstancias menos esperadas, donde enfermera y soldado se encuentren. Y a partir de ese momento, a pesar de que el destino esté empeñado en separarlas, buscarán la forma de que sus caminos se crucen una y otra vez...
Pero en tiempos de guerra, nadie tiene la vida asegurada, y tanto Varinka como Alexandra tendrán que tomar decisiones, hacer sacrificios y descubrir hasta dónde están dispuestas a llegar para escribir el final de su historia.