Beth ha logrado acceder al programa de estudios al que siempre aspiró, aunque no esperaba que traspasar esa meta fuera a tambalear todos los cimientos de lo construido en los últimos meses. Eso que descubrió con un chico que quiso hacer volar sus mariposas y le entregó toda la esperanza tatuada en su piel.
Lo que encuentra en el grupo de Teatro era el mayor sueño de Beth. La peor pesadilla de Chris. Y para Ben… Para Ben será un reto difícil de superar.
¿Se puede elegir otro camino después de mirar a los ojos al destino?
Hay que vestirse, y Lina quiere hacerlo ella sola. Camisa, pantalón, zapatos… todo “yo, yo y yo”.
Cuando tienes dos años eres grande y cuando eres grande, haces lo que quieres. O eso cree Lina, pero mamá y papá tienen otra idea. Y la pequeña Lina dice… ¡que lo haré yo!
Un divertido libro en el que cualquier adulto que tenga cerca un bebé de dos años se verá reflejado. No se ofrecen recetas prácticas para evitar las pataletas, pero sí se prometen unas cuantas risas y un final feliz.
Un slow burn altamente adictivo.
A veces los mejores planes son los inesperados.
Zoe y Axel son polos opuestos y, a la vez, muy similares.
A él le encantan las matemáticas; ella las odia.
Él es reflexivo; ella da muy pocas vueltas a las cosas.
A él no le gusta el chocolate; a ella no le importaría alimentarse de por vida a base de dulces.
Los dos creen que no encajan, los dos agradecen el silencio y los dos desconocen lo que uno siente cuando se enamora.
Aunque quizá el punto de unión más importante entre ambos es que los dos están a punto de averiguarlo.