El primer recuerdo de Izan es luchar por salvar su vida. Alguien lo enterró en una fosa del cementerio de Everden, alguien que le daba por muerto. Ahora, y tras perder la memoria, su única familia son la tarotista Camelia Dunkel y la joven Emma Walker, las dos personas que le ayudaron a desenterrarse. En principio, ellas no tienen nada en común, pero ambas han acabado en el cementerio guiadas por la misma pesadilla: una en la que ven la tumba de Walter Malone. Y, ahora, los tres, solo tienen una pregunta en la cabeza: ¿qué les llevó al cementerio de Everden?
El tercer libro de la saga que inició La ovejita que vino a cenar, que se ha convertido en todo un clásico de la literatura infantil: una historia repleta de valores como la amistad, la generosidad y la aceptación de las diferencias.
Lobo y Estofado son unos amigos muy peculiares. No todos los días se ven un lobo y una ovejita con una amistad tan firme.
Al final de uno de sus paseos nocturnos encuentran un extraño huevo en el suelo. "¡Una tortilla!" piensa Lobo. "¡Un bebe!" piensa Estofado, quien decide que lo mejor es cuidar el huevo y darle calor hasta que haga "crack" y de el salga... ¡un cocodrilo!
Este libro continúa la historia de esta inverosímil pareja que descubrimos en La ovejita que vino a cenar y que pudimos conocer a fondo en Los lobos que vinieron a cenar, que se han convertido en verdaderos clásicos de la literatura infantil.
Lobo y Estofado son unos amigos muy peculiares: no todos los días se ven un lobo y una ovejita pasear juntos. Al final de una de sus salidas nocturnas encuentran un huevo en el suelo. «¡Una tortilla!», piensa Lobo. «¡Un bebé!», piensa Estofado, quien decide que lo mejor es cuidar el huevo y darle calor hasta que haga «crack» y de él salga... ¡un cocodrilo!
Este libro continúa la historia de esta inverosímil pareja que descubrimos en La ovejita que vino a cenar y que pudimos conocer a fondo en Los lobos que vinieron a cenar, que se han convertido en verdaderos clásicos de la literatura infantil.