Esta novela explora la compleja figura de Yukio Mishima, uno de los autores más fascinantes de la literatura japonesa. En 1957, a los treinta y dos años, Mishima hace un viaje a Nueva York y México para arrojarse al universo del turismo homosexual, pero también para aniquilar su pasado, el tiempo en el que escribió su primera novela y tuvo otro nombre: Hiraoka Kimitake.
El lado izquierdo del sol ilumina de igual forma ese pasado. Ahí se encuentran los instantes que van a determinar la existencia y el oficio de su protagonista. En las calles de Tokio, el joven Kimitake perfila sus ambiciones a la par que descubre el deseo. Su relación con Sito, un hibakusha, lo atormentará durante una década, hasta el presente del viaje.
Ugrešic habla por experiencia propia de los horrores de la pérdida y el desarraigo, y conjura en una novela devastadora todos los demonios de la guerra.
Yugoslavia está sumida en la guerra civil, sus ciudadanos huyen del país en masa y Tanja Lucic se refugia en la universidad de Ámsterdam, donde enseña lengua y literatura serbocroata. La mayoría de sus alumnos son exiliados como ella y, como ella, se encuentran sumidos en una lucha desesperada contra el miedo, la confusión y el desamparo que los ha acompañado desde que cruzaron la frontera. Consciente de que sus dificultades académicas tienen mucho que ver con el desarraigo causado por la guerra, Tanja aborda cada clase como una excavación arqueológica en las ruinas de su aniquilada identidad nacional: un intento desesperado de sacar de nuevo a flote una herencia cultural común, de reconciliarse con un pasado que no les permite vivir en el presente. Ugrešic emprende una reflexión terapéutica sobre la naturaleza de la guerra, el lenguaje y el desplazamiento, y describe con afilada precisión la dificultad de seguir adelante en un mundo reducido a cenizas.
«Nunca he dado tanta importancia a mi persona como para sentirme atraído por la idea de contar las historias de mi vida a otros» son las palabras con las que Stefan Zweig se "excusa" por relatar su nostálgico testimonio de la desintegración de Europa.
«El mundo de ayer» es su última obra, una autobiografía escrita en el exilio, poco antes de morir, y en la que el escritor austriaco describe el periodo de entreguerras, el auge del nazismo y el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Zweig, con brillantez cómo la diversidad cultural europea había sucumbido a los nacionalismos y retrocedía bajo su yugo.
Una obra imprescindible que permite analizar el pasado a través de las excelentes reflexiones de uno de los intelectuales más importantes del siglo XX.
Un clásico de la literatura infantil y juvenil. Un libro para descubrir en la infancia y releer en cualquier momento de la vida. Una lectura indispensable que acerca al lector a los temas profundos de la vida como el amor, la amistad, la soledad, el sentido de la existencia. - Perdido en medio del desierto a causa de un desperfecto en su avión, el aviador conoce a un singular personaje: un principito, único habitante del asteroide B-612, que dejó su hogar en busca de nuevos horizontes. Se entabla entre ellos una entrañable amistad que interpelará al protagonista y a los lectores.
«Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve una avería en el desierto del Sáhara, hace seis años. Algo se había roto en mi motor. Y como no tenía conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación difícil. Era, para mí, cuestión de vida o muerte.
Tenía agua apenas para ocho días.
La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de toda tierra habitada. Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del océano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía:
-Por favor..., ¡dibújame un cordero!».