Carmen Posadas se embarca con Doña Emilia Pardo Bazán en una aventura detectivesca.
En abril de 1912, la adinerada viuda de Peñasco tuvo un mal presentimiento mientras almorzaba en su palacete de Madrid. Algo les había pasado a su único hijo y su nuera, a quienes en ese momento creía en París, disfrutando de su luna de miel. La dama no se equivocaba: a pesar de las advertencias que les había hecho, los recién casados se habían embarcado en el que se creía el barco más seguro del mundo y sin duda era el más lujoso: El Titanic. Pocos días después las funestas nuevas llegaron a la mansión de la viuda: su hijo había perecido y su nuera estaba sana y salva, pero rota de dolor en Nueva York.
Se pone en marcha así una intriga al más puro estilo Carmen Posadas, ambientada en el Madrid de principios de siglo y entre cuyo elenco destacan Emilia Pardo Bazán y uno de sus personajes ¿de ficción?, el dandy reconvertido en detective Ignacio Selva.
Años después del hundimiento del Titanic, entra en contacto con Selva una dama adinerada de Avilés con una noticia insólita: su hermano, un indiano millonario que había sido dado por muerto en el naufragio, aparece en su mansión de La Habana para susto primero y alegría después de su viuda. Tras la sorpresa inicial, se despierta la sospecha en la familia. ¿Ha vuelto ese hombre de entre los muertos o no es más que un impostor?
En el corazón de Yeonnam-dong, un vibrante barrio de Seúl, entre cafés vanguardistas y tiendas exclusivas, una pequeña lavandería ofrece algo que no tiene precio: entre luces cálidas, libros y el reconfortante aroma a café y ropa recién lavada, los vecinos encuentran un rincón de calma en medio del bullicio, un refugio en el centro de la ciudad a cualquier hora del día.
Una mañana, un cliente olvida allí un cuaderno y sus páginas empiezan a llenarse de confesiones, miedos y sueños anónimos. Desconocidos que antes solo se cruzaban en silencio comienzan a entrelazar sus vidas a través de las palabras, compartiendo apoyo y consuelo. Pero un día, el diario revela un relato más oscuro. Ahora, los habituales de la lavandería deberán desentrañar el misterio para proteger la armonía de la comunidad que, sin darse cuenta, han construido juntos.
Tokio, verano de 1947. Suspendidas sus actividades durante la Segunda Guerra Mundial, la influyente Sociedad de Tatuajes de Edo, dedicada al antiguo arte japonés del tatuaje de cuerpo entero, vuelve a recuperar sus celebraciones con un gran concurso que premie la mejor obra plasmada en la piel. Entre los participantes, mayoritariamente hombres, se encuentra la bella y rebelde Kinue Nomura, hija de un afamado artista del tatuaje, que es recibida con una ferviente ovación al mostrar la figura de una gigantesca serpiente de tinta. Relacionada con destacados miembros de la mafia local, Kinue desaparece de forma misteriosa después del evento y es hallada días más tarde descuartizada en el baño de su casa con la puerta cerrada por dentro. Aunque un vecino afirma que nadie ha entrado ni salido del apartamento, tampoco queda rastro del impresionante y codiciado dibujo en el torso de la joven. Mientras el inspector jefe Daiyu Matsushita, del Departamento Metropolitano de Policía, y su hermano Kenzo, forense que conocía y amaba a la víctima, se hacen cargo de las pesquisas, una retahíla de crímenes similares en el entorno familiar de Kinue viene a enturbiar la solución del caso.
Vuelve Poirot, el detective más querido de todos los tiempos, en un nuevo y diabólicamente inteligente misterio ambientado en el Londres de los años treinta.
El célebre detective belga empieza el día con mal pie: una mujer muy enojada lo espera en la puerta de su casa. Se llama Sylvia Rule y exige conocer el motivo por el cual Poirot le ha enviado una carta acusándola del asesinato de Barnabas Pandy, un hombre a quien no conoce. El problema es que Poirot no le ha mandado ninguna carta y, además, tampoco conoce al señor Pandy. Su desconcierto es total cuando horas después descubre que en su salón lo espera un desconocido que también afirma haber recibido una carta firmada de su puño y letra esa misma mañana y que, sorprendentemente, también lo acusa del asesinato de Barnabas Pandy.
¿Quién y por qué está enviando estas misteriosas cartas en su nombre? ¿Quién es Barnabas Pandy? ¿Es posible que haya sido asesinado? Y, lo más importante, ¿podrá Poirot hallar la solución al misterio sin poner ninguna vida en peligro? El misterio está servido.
Durante una fiesta de fin de semana en Chimneys, una casa histórica situada en medio de la campiña inglesa, un grupo de amigos decide gastarle una broma a Gerry Wade, conocido por ser un gran dormilón. Deciden programar ocho despertadores para que empiecen a sonar uno tras otro a partir de las 6:30 de la mañana. Sin embargo, al amanecer se dan cuenta de que falta uno de los relojes, y lo que empezó como una inocente broma pronto se convierte en una horrible tragedia.
Ya han pasado más de dos años desde que el comisario Georges Dupin fue «forzosamente trasladado» a lo que él considera el fin del mundo: Concarneau, en la costa bretona. Allí nunca pasa nada, aparte de los atascos en verano, cuando toda la región se convierte en el destino turístico por excelencia.
Pero una mañana de julio, al inicio de la temporada alta, recibe una llamada. En el idílico pueblo cercano de Pont-Aven se ha cometido un asesinato incomprensible. Pierre-Louis Pennec, el dueño del legendario hotel Central, en el que a finales del siglo XIX se alojaron Paul Gauguin y otros pintores famosos, ha sido brutalmente apuñalado. ¿Quién querría matar a un anciano de noventa y un años, una bellísima persona? ¿Y por qué?
Cuando poco después aparece un segundo cadáver en la costa, Dupin comprende que tiene entre manos un caso más complejo de lo esperado. Aunque la presión de los políticos locales aumenta, y los habitantes de Pont-Aven guardan un silencio obstinado, el comisario, a quien no siempre le resulta fácil morderse la lengua, se mantiene fiel a su peculiar estilo de investigación. Y es que la pregunta inesperada puede arrojar la pista que hasta entonces estaba eludiéndole, y sacar a la luz un secreto por el que valdría la pena matar.
El autor Ben Mears regresa a Salem's Lot para escribir un libro sobre la casa que le atormenta desde que era solo un niño. Sin embargo, al llegar se encuentra su aislado pueblo invadido por vampiros. Y, conforme las criaturas sedientas de sangre reclaman más víctimas, Mears se hace cargo de convencer a un pequeño grupo de creyentes para oponerse a los no muertos.
Salem's Lot es un pueblo tranquilo donde nunca pasa nada. O quizás esto son solo apariencias, pues lo cierto es que sí se están sucediendo diversos hechos misteriosos, incluso escalofriantes...
Veinte años atrás, por una apuesta infantil, Ben Mears entró en la casa de los Marsten. Y lo que vio entonces aún recorre sus pesadillas. Ahora, como escritor consagrado, vuelve a Salem's Lot para exorcizar sus fantasmas.
Salem's Lot es un pueblo tranquilo y adormilado donde nunca pasa nada..., excepto la antigua tragedia de la casa de los Marsten. Y el perro muerto colgado de la verja del cementerio. Y el misterioso hombre que se instaló en la casa de los Marsten. Y los niños que desaparecen, los animales que mueren desangrados... Y la espantosa presencia de Ellos, quienesquiera que sean Ellos.
Salem's Lot es un pueblo tranquilo donde nunca pasa nada. O quizás esto son solo apariencias, pues lo cierto es que sí se están sucediendo diversos hechos misteriosos, incluso escalofriantes...
Veinte años atrás, por una apuesta infantil, Ben Mears entró en la casa de los Marsten. Y lo que vio entonces aún recorre sus pesadillas. Ahora, como escritor consagrado, vuelve a Salem's Lot para exorcizar sus fantasmas.
Salem's Lot es un pueblo tranquilo y adormilado donde nunca pasa nada..., excepto la antigua tragedia de la casa de los Marsten. Y el perro muerto colgado de la verja del cementerio. Y el misterioso hombre que se instaló en la casa de los Marsten. Y los niños que desaparecen, los animales que mueren desangrados... Y la espantosa presencia de Ellos, quienesquiera que sean Ellos.