Inedita en vida del autor, La muerte feliz es la primera novela escrita por Albert Camus y una notable precursora de El extranjero.
Albert Camus escribió La muerte feliz en 1935, cuando contaba con solo veintitres años de edad. Pese a dejar el texto casi terminado, nunca intentó publicarlo, y todo indica que lo aparcó para volcarse en su siguiente proyecto: El extranjero. Así pues, hubo que esperar hasta 1971, once años despues de su muerte, para que la obra saliera a la luz. La espera valió la pena. En sus evocaciones líricas del mar y el paisaje mediterráneo, esta notable novela de juventud refleja en gran medida la experiencia de Camus en Argelia, mientras que su trama y personajes prefiguran la cosmovisión que el autor retrató en su "ciclo del absurdo", centrado en el "divorcio entre un hombre y su vida, entre el actor y su escenario". Al cabo, La muerte feliz no solo es un libro imprescindible para descubrir las primeras muestras del enorme talento de Camus, sino una lectura de primer nivel por derecho propio.
Hércules Poirot nunca habría pensado tener que visitar al dentista dos veces en un día. El motivo de la segunda visita fue, no obstante, bien distinto al de la primera. El famoso detective acude esta vez para examinar el escenario de un aparente suicido, el del dentista, cuyo cuerpo ha sido hallado en la consulta.
¿Por qué decidiría un dentista de éxito acabar con su vida en plena jornada? ¿Cuál es la relación de uno de los pacientes del doctor con su muerte? Le corresponde a Poirot llegar al fondo de la cuestión.
Victoria Barnett lo tiene todo. Una brillante carrera como enfermera. Un marido guapo y cariñoso. Un bonito hogar en las afueras y el sueño de llenarlo de niños.
La vida es perfecta... o eso parece.
Hasta el día en que se ve envuelta en un terrible accidente y todo se desmorona.
Ahora Victoria ya no puede caminar, alimentarse o vestirse por su cuenta. Ni siquiera puede hablar. Está atrapada en el piso más alto de su casa y necesita cuidados las veinticuatro horas del día.
Su marido contrata a Sylvia Robinson para ayudarle. Pero parece que Victoria no tiene tantas limitaciones como le han contado. Y está desesperada por contar una historia... si tan solo pudiera articular las palabras.
Entonces, Sylvia encuentra el diario de Victoria escondido en un cajón.
Y lo que contiene es aterrador.
Victoria Barnett lo tiene todo. Una brillante carrera como enfermera. Un marido guapo y cariñoso. Un bonito hogar en las afueras y el sueño de llenarlo de niños.
La vida es perfecta... o eso parece.
Hasta el día en que se ve envuelta en un terrible accidente y todo se desmorona.
Ahora Victoria ya no puede caminar, alimentarse o vestirse por su cuenta. Ni siquiera puede hablar. Está atrapada en el piso más alto de su casa y necesita cuidados las veinticuatro horas del día.
Su marido contrata a Sylvia Robinson para ayudarle. Pero parece que Victoria no tiene tantas limitaciones como le han contado. Y está desesperada por contar una historia... si tan solo pudiera articular las palabras.
¿QUIÉN ES, EN REALIDAD, LA MUJER DEL PISO DE ARRIBA?
La muerte de Dorotea y el deseo de desaparecer propician el regreso de su nieta a la pequeña localidad de Lanuza, en Huesca. El ambiente que la recibe dista mucho de la paz que venía buscando: los vecinos la tratan con recelo y la inquilina de su abuela, una escritora de renombre con fama de rehuir la sociedad, ha dejado atrás todas sus pertenencias y ha desaparecido. Poco a poco, la curiosidad y el deseo de ahuyentar sus fantasmas despiertan en ella el impulso de apropiarse de la vida de la inquilina en una fusión de identidades que parece haber comenzado antes de su llegada al pueblo. ¿Quien es realmente la mujer que ocupa el piso de arriba? ¿Se trata de la nieta de Dorotea o de la famosa escritora? ¿Será cierto que alguien observa todos sus movimientos?
Un juego de desdoblamientos, un magistral doppelgänger, una historia repleta de giros y suspense.
La fábrica Oberst, célebre por sus exquisitos papeles pintados que decoran los hogares más elegantes de Francia, es un lugar envuelto en misterio. Su enigma más inquietante es la mujer retratada en cada uno de sus estampados, de quien se dice que es la difunta señora Oberst, muerta en circunstancias sospechosas.
Cuando las hermanas Lara y Sofi llegan a trabajar allí, pronto entablan amistad con Josef Oberst, el heredero de la fábrica, un joven marcado por la ausencia de su madre. Mientras Sofi se deja arrastrar por el fervor revolucionario, Lara entra de lleno tanto en el corazón de la familia Oberst como en la vida en la fábrica, gracias a su talento y su belleza. Entretanto, Hortense, la altiva esposa aristocrática de Josef, empieza a sentirse perturbada por las escenas que cubren las paredes de su hogar. Con la ciudad sumida en el caos y la violencia de las turbas desbordándose, ¿podría estar condenada a sufrir el mismo trágico destino que su predecesora?
Mientras la revolución se propaga por toda Francia, los caminos de Sofi, Lara y Hortense están destinados a cruzarse de forma irreversible. ¿Serán capaces de cambiar el curso de los acontecimientos o a veces la historia está condenada a repetirse?
Anna Fox vive sola, recluida en su casa de Nueva York, sin atreverse a salir. Pasa el día chateando con desconocidos, bebiendo vino (quizá más de la cuenta), mirando películas antiguas, recordando tiempos felices... y espiando a los vecinos. Entonces llegan los Russell al barrio: una pareja y su hijo adolescente. La familia perfecta. Hasta que una noche Anna ve algo desde su ventana que no debería haber visto. Todo su mundo empieza a resquebrajarse y sus propios secretos salen a la luz. ¿Qué es lo que ha visto? ¿Y qué ha imaginado? ¿Quién está en peligro? ¿Y quién está manipulándolo todo? En este thriller absolutamente fascinante, nada ni nadie es lo que parece. Tortuosa, escalofriante, original y conmovedora, La mujer en la ventana es una sofisticada novela de suspense que ya llamó la atención antes de ser publicada. Los derechos de traducción se vendieron a 38 lenguas y Fox empezó a trabajar en su adaptación a la gran pantalla. Debutó en el n.º 1 de la lista de libros más vendidos del New York Times a la semana de salir a la venta -algo que no sucedía con una primera novela de autor desconocido desde hacía doce años- y permaneció allí varias semanas. Le han llovido los elogios de la crítica, de otros escritores y de los lectores norteamericanos; una acogida entusiasta y bien merecida, que se repite a medida que se publica en nuevos países.
Una mañana, el propietario de una furgoneta gastronómica ambulante aparece apuñalado en su interior. El vehículo está aparcado en una céntrica plaza, junto a otros de las mismas características. Todos participan en unas jornadas festivas que organiza el Ayuntamiento de Barcelona. Ningún testigo ha oído o visto nada durante la noche.
Tras las primeras pesquisas, los encargados del caso, la inspectora Petra Delicado y el subinspector Fermín Garzón, sólo cuentan con una pista: los vecinos de las furgonetas cercanas a la del crimen aseguran que, la tarde anterior, una mujer hizo una gran compra en el negocio de la víctima. Poco después descubren quién es esa clienta, y tan importante es el descubrimiento que encontrarla se convierte desde ese momento en una prioridad. Sin embargo, parece que una mano misteriosa sigue a los detectives amenazando con violencia a cualquier persona a la que interroguen. Petra y Garzón se enfrentan a un criminal que intentará por todos los medios que el enigma no se resuelva.