Benjamín Prado
Un secreto del pasado ha regresado para atormentar a la famosa escritora hispanofrancesa Alice Leclerc. Algo horrible sucedió en Biarritz hace diez años, en medio de una investigación extraoficial realizada por quien entonces era su prometido, el agente de la Gendarmerie Kevin Girard. Las secuelas de aquel caso nunca cicatrizaron.
En el Centro Penitenciario de Zuera, en Aragón, una mujer agota las últimas semanas de prisión preventiva antes de que se celebre su juicio: Ana Castán, quien probablemente sea la presa más famosa del país. Sobre ella pesa la acusación de haber cometido los sangrientos crímenes que sacudieron la localidad pirenaica de As Boiras un año atrás, donde la intervención de Alice Leclerc fue vital para lograr su detención.
Lo que nadie sospecha es que Ana es la única persona que puede ayudar a Alice a cerrar, de una vez por todas, el círculo de lo que ocurrió en Biarritz. Quienes una vez fueron amigas íntimas están condenadas a volver a entenderse.
Elias Canetti se exilió en 1939 al Reino Unido con su mujer Veza, ambos de origen judío, para escapar del yugo nazi. Allí vivió toda la Segunda Guerra Mundial, tanto en Londres como en el campo, donde fueron evacuados cuando los bombardeos alemanes cayeron sobre la ciudad. En estos años de guerra conoció a todo tipo de personajes, como T. S. Eliot, Iris Murdoch, Ludwig Wittgenstein, Herbert Read, Veronica Wedgwood, Oskar Kokoschka o Bertrand Russell.
En la región montañosa de Texas, donde los secretos están más enraizados que los robles, el decimosexto cumpleaños de Sophie Matthews promete ser la fiesta del año. Al fin y al cabo, su padre no ha escatimado en gastos, y su mansión recién renovada es el escenario perfecto para la celebración, por mucho que haya vecinos que la considerasen embrujada.
Antes de que Sophie pueda soplar las velas de su pastel de cumpleaños, un cuerpo se desploma desde el balcón. La pista de baile, antes iluminada, ahora está salpicada en sangre… y todos los invitados son sospechosos.
Al fin y al cabo, la lista de asistentes es mortal: Dani, su madrastra, tiene psicosis postparto; Kim, su madre, es alcohólica; Orlaith, la niñera, habla con los fantasmas de la mansión; Mikayla es la chica solitaria del colegio; y el grupito de chicas malas del instituto finge ser su amiga…
¿Quién es el cazador… y quién la presa?
When literature student Anastasia Steele goes to interview young entrepreneur Christian Grey, she encounters a man who is beautiful, brilliant, and intimidating. The unworldly, innocent Ana is startled to realize she wants this man and, despite his enigmatic reserve, finds she is desperate to get close to him. Unable to resist Ana’s quiet beauty, wit, and independent spirit, Grey admits he wants her, too—but on his own terms.
Shocked yet thrilled by Grey’s singular erotic tastes, Ana hesitates. For all the trappings of success—his multinational businesses, his vast wealth, his loving family—Grey is a man tormented by demons and consumed by the need to control. When the couple embarks on a daring, passionately physical affair, Ana discovers Christian Grey’s secrets and explores her own dark desires.
Mientras todos duermen, el inspector Almanzor se dedica a redactar un último atestado, cuando recibe una llamada. Al otro lado, Juan, un amigo y camarero del bar Los Gallegos, agoniza. Cuando Almanzor llega precipitadamente al bar ya es demasiado tarde. En el suelo, un cigarrillo con la ceniza intacta; en la barra, un cubata a medio consumir, restos de cocaína y unos cubiletes de dados. Juan no llevaba ejemplar, pero Almanzor lo apreciaba a su manera. Para el, encontrar al asesino es algo que va a ir mucho más allá del compromiso profesional.