Dos jóvenes integrantes de distintas organizaciones armadas mantienen su amistad de toda la vida reuniéndose como pueden, en los intersticios que les permiten sus actividades revolucionarias.
Nosotros dos en la tormenta cuenta el día a día de dos militantes, de dos células, de sus acciones violentas y de aquellos que se ven afectados por estas: las víctimas y sus familias, pero también los seres queridos de los propios guerrilleros. Es la historia del entusiasmo y las dudas, del arrojo y la rivalidad, del encandilamiento que provoca fijar la vista sin descanso en un sol brillante e imperioso, de la dinámica enloquecida de una época turbulenta, donde el tiempo jugará en contra de todos y le abrirá camino al poder de la muerte.
Inquietante, conmovedora y cercana, esta novela nos retrotrae a la década del setenta de un modo nuevo: sin esquivar las paradojas y descubriendo a los seres humanos cobijados bajo las banderas de los apasionamientos políticos más extremos.
La vida de la familia Torres es un caos. El padre, puertorriqueño «Paps», y la madre, nacida en Brooklyn «Ma», deciden tener tres hijos pese a su precaria situación laboral. Les darán una educación peculiar que se desarrollará entre trabajos basura, problemas en el barrio y anécdotas familiares íntimas y divertidas.
En ese marco, solo el cariño y el amor entre ellos harán posible que sobrevivan en esa jungla que es la ciudad. Pero la principal jungla de la historia es la de la infancia, porque los tres niños, los verdaderos protagonistas de la novela, se comportarán como pequeños animales en continuo aprendizaje: travesuras, extrañas conversaciones con los adultos, juegos, inocencia y destellos de esa inteligencia tan lúcida y en ocasiones impropia de los niños pequeños.
El componente autobiográfico hace aún más interesante este relato, pues retrata a la perfección la vida en las afueras de Nueva York a finales de los ochenta y las oportunidades que esta ciudad ofrecía a los habitantes del colectivo latino.
Este libro presenta un universo en el que el lector se siente cómodo, ya que es cercano y está cargado de imágenes de gran belleza y lirismo, y consigue hablar del amor y del cariño en la familia sin utilizar el discurso cursi o manido al que estamos acostumbrados.
«Bolaño ha demostrado el poder absoluto de la literatura».Jonathan Lethem
«De Roberto Bolaño me gusta todo».Pedro Almodóvar
Las entrevistas reunidas aquí trazan un recorrido por la figura y la obra de Roberto Bolaño que es al mismo tiempo biográfico e intelectual. Encontramos al escritor joven, combativo, situado en el territorio de la poesía y mostrando un fervor absoluto por la literatura. Poco a poco se transforma: aparece el narrador, el lector voraz, el escritor que reflexiona sobre el oficio, el estilo, el riesgo, la disciplina y el trabajo diario. En las piezas finales, Bolaño habla ya desde el reconocimiento, pero sin complacencia: desconfía de los premios y la posteridad, relativiza el éxito, y vuelve una y otra vez a la literatura como forma de vida.
Este volumen ofrece la posibilidad de escuchar en primera persona a uno de los más grandes escritores de las últimas décadas. Su voz no está reconstruida por biógrafos, su imagen no está filtrada por la crítica. Es un autor que se explica y se expone. Leer estas entrevistas equivale a asistir a una larga conversación interrumpida por los años, los viajes y los cambios de contexto, pero sostenida por la convicción de que la literatura es un asunto serio, peligroso y vital.
Notas para una autobiografía invita a ser leído de principio a fin, pero también de un modo fragmentario, como se escucha a alguien a quien se vuelve una y otra vez. En ambos casos, Bolaño nos da claves para entender su obra y nos ofrece la experiencia rara y privilegiada de acompañarlo mientras piensa su propia literatura y su lugar en el mundo.
Saludado por la crítica como un «escritor que hace soñar con la posible renovación de la novela actual», Julián Rodríguez es dueño de una prosa muy personal que usa con inteligencia la elipsis, lo sugerido y no contado, para hablarnos de los náufragos y nómadas de la sociedad actual: nosotros.
Nihilismo, egoísmo y desconcierto están en los protagonistas de las novelas reunidas en este volumen: todas las publicadas por su autor hasta la fecha, además de la inédita, y más reciente, Las formas que buscan el cristal.
«¿Cómo se puede amar a alguien y equivocarse tanto?», se pregunta uno de los personajes. La mayoría de estas magníficas Novelas cortas confiesan un error, una conducta vergonzosa, una oportunidad perdida, una sensación de haber sido la «estúpida quinta rueda de una carreta». El narrador, al tomar la palabra, atenta –tal vez por vez primera en la historia de la narrativa– contra su amor propio, pues lo que tiene que contar reduce su vida a un breve momento cuyo carácter decisivo no supo detectar. «Tu vida se dirige al futuro –le escribiría Turguénev a Tolstói–; la mía se construye sobre el pasado.» En este pasado se centra la mirada del escritor, cronista audaz y certero de la vida que elegimos y de la que no supimos elegir.
Se reúnen en este volumen Las visiones de Lucrecia (1996), El heredero (2003) y La sima (2009). La primera es el relato de un tiempo tan intolerante como mítico, el Siglo de Oro español, y de una muchacha capaz de alucinaciones terriblemente cercanas a la realidad. La segunda y la tercera transcurren en época cercana: El heredero es una peculiarhistoria del siglo XX español a través de una saga familiar, y La sima, un acercamiento a la confrontación civil y al enfrentamiento cainita como cultura en una realidad, la España actual, donde el pasado, repleto de sombras, gravita sobre un presente que no ha conseguido cerrar las heridas causadas por la Historia.
Se reúnen en este volumen: El caldero de oro (1982), La orilla oscura (1985) y El centro del aire (1991). La primera es el relato de un tiempo mítico que reúne en sí el pasado y el presente, es la historia de quien regresa al pueblo de sus antepasados, abandonado y solitario, para encontrarse con un destino encerrado en su propia historia. La orilla oscura trata de la memoria y el sueño, el recuerdo y la evocación. El protagonista contempla cómo un viaje fluvial por la jungla sirve para que lo imaginario le lleve a esa otra orilla en la que la consciencia se convierte en un viaje hacia el propio origen. Por último, en El centro del aire dos hombres y una mujer, amigos de la niñez, descubren la posibilidad de que otra amiga no haya muerto en un accidente aéreo, como ellos creían, sino que se encuentre en algún lugar lejano, ocultando su verdadera personalidad.
Lorenzo Silva narra la historia de un hombre que huye de su destino.
Juan Galba se cree a salvo en su tranquilo empleo en un balneario. Hace ya una década que disolvió la sociedad criminal que formaba con su gran amigo, Pablo Echevarría, muerto en extrañas circunstancias. Pero un día se presenta en el balneario Claudia Artola, la viuda de este. Lleva consigo unas cartas que obligarán a Juan a volver, muy a su pesar, a los manejos ilícitos. Por una lealtad no exenta de culpa, deberá proteger a Claudia de una implacable persecución y resolver un escabroso crimen. Pero lo que Juan no sospecha es que tras la sucesión de cadáveres y asesinos, se perfila una venganza perfectamente trabada.
Una apasionante, vertiginosa y original novela policíaca en la que el enigma encuentra al detective y no al revés. Desde la misma premisa, nada es lo que parece y los personajes casi nunca muestran su verdadero rostro. Una reflexión sobre la absolución que quizá merezca toda acción humana y sobre la condena que pesa, por el contrario, sobre sus consecuencias.
Vladimir Maiakovski, poeta, dramaturgo y pintor ruso, apoyó la revolución y luchó por un arte que fuera construcción de vida y expresión del socialismo. En ambos poemarios, el amor no correspondido, la pena de amor, lleva a la locura ("Nube en pantalones") o al suicidio ("Flauta vertebral").