El 28 de septiembre de 1940 el submarino Cappellini de la armada fascista italiana partió del puerto de La Spezia con rumbo al Atlántico, vía Gibraltar. Al mando estaba el veterano comandante Salvatore Todaro, un hombre que llevaba el pecho cubierto con una coraza de acero debido a viejas heridas de combate.
Durante su misión, avistaron un buque belga, el Kabalo. Se produjo un combate naval y el submarino hundió al barco enemigo. Pasado un rato, vieron aparecer a varios tripulantes sobrevivientes. Pese a que el almirante alemán Dönitz ordenó explícitamente que no se los rescatase, Todaro decidió contravenir a sus superiores y primar, por encima del reglamento militar, la ley del mar, que dice que hay que rescatar a los náufragos. Su gesto lo convierte en un héroe que conecta el pasado con nuestro presente de pateras rescatadas en alta mar por barcos que, con demasiada frecuencia, las autoridades no quieren dejar desembarcar en sus puertos.
Un misterioso anuncio de una sola línea en una revista culinaria, sin número de teléfono ni dirección: ¡quienes deseen visitar la taberna Kamogawa tienen que confiar en un toque de magia para llegar hasta ella! Solo los asiduos y los curiosos, guiados por el destino, encuentran el camino hasta el pequeño edificio escondido entre las callejuelas de Kioto.
La pareja formada por el padre y la hija Kamogawa ha empezado a anunciar sus servicios como «detectives de la comida»: mediante ingeniosas investigaciones, son capaces de recrear un plato del pasado de sus clientes, guisos que bien podrían contener las claves de historias olvidadas y promesas de felicidad futura. ¿Les permitirán estos sabores redescubiertos cerrar la puerta a los remordimientos y empezar de nuevo?
Los valiosísimos cuadernos autobiográficos de Marguerite Duras.
«Un documento autobiográfico único, un testimonio muy valioso sobre la génesis de la obra de Marguerite Duras.» La Repubblica
«La mejor escritora francesa del siglo XX.» José María Guelbenzu, El País
«Impecable narradora y apasionada incorregible.» Concha García, La Razón
«Marguerite Duras …, tremenda hija de su siglo. Europa, colonialismo, post colonialismo, ilustración, capitalismo, comunismo, guerras mundiales, literatura, cine. Pasión. Todo está allí, en esa vida. En esa escritura rabiosa, elegante, inteligente, feroz, sensual.» Diana Fernández Irusta, La Nación
«Con los años, la crítica y los lectores reconocieron la maestría de Duras para pintar universos y emociones, y su habilidad inusitada para crear y recrear a sus personajes.» Tamara Tenenbaum, Infobae