Aunque el origen del término Folk Horror es bastante reciente y proviene del mundo del cine, lo cierto es que su uso se ha extendido también a la literatura de terror dando nombre a un subgénero. Personajes o comunidades aisladas en un entorno rural –a menudo creyentes en supersticiones ancestrales–, ritos y sacrificios paganos, brujería, el diablo y otros seres mitológicos son algunas de sus señas de identidad. El paisaje es otro elemento esencial. Esos bosques brumosos e impenetrables, donde cobran vida las fuerzas de la naturaleza comandadas por el gran dios Pan, son escenario de aquelarres inmemoriales y decorado predilecto, junto con el desolado páramo, de muchas de estas historias. Podrían verse incluso como un reverso siniestro de los cuentos populares.
La antología reúne veintitrés relatos cuyas tramas y tono general la sitúan en la esfera del Folk Horror. El volumen se divide en cuatro apartados: Cultos ancestrales, donde el lector encontrará relatos que sugieren la pervivencia de religiones antiguas ya olvidadas; Mitos y monstruos, en los que veremos cobrar vida a seres legendarios; El corazón del bosque, ambientados en sus inquietantes dominios; y Las malas artes, donde sus protagonistas se servirán de la magia negra para alcanzar sus secretos objetivos.
Una vieja gloria del rock compra un fantasma por internet.
Unos días después, recibe una extraña caja en su casa...
Jude Coyne es una estrella de rock, aunque hace ya tiempo que dejó los escenarios. Vive en una apartada mansión con su novia y su secretario, y lo único que aún le divierte es coleccionar objetos relacionados con lo sobrenatural.
Todo cambia cuando decide pujar por un fantasma que se subasta por Internet. Poco después, le entregan una extraña caja con forma de corazón que contiene el traje del muerto.
Al poco tiempo, el espectro se le aparece y Jude comprende una perturbadora verdad: por más que huyas, es muy difícil escapar de un fantasma. En especial si se trata del espíritu de alguien de tu pasado.
Tras publicar por primera vez en español los «Cuentos completos» de Irène Némirovsky, presentamos ahora una cuidada selección de relatos centrados en la vida familiar, las relaciones de pareja y la intimidad emocional: el corazón mismo de su escritura breve. Escritos entre los años veinte y treinta, estos cuentos despliegan con precisión implacable la fragilidad de los afectos, las rutinas del amor y los pequeños terremotos cotidianos que sacuden la existencia. Matrimonios que se desmoronan en silencio, hijas que huyen, mujeres que aman demasiado o demasiado poco, hombres que se enfrentan a lo que nunca supieron decir Némirovsky retrata estos mundos con su inconfundible estilo: lúcido, sobrio, intenso. Cada relato es un espejo fragmentado en el que todavía podemos reconocernos. «Fuimos tan felices y otros cuentos», con traducción de Mauro Armiño, es una puerta de entrada ideal a la narrativa corta de la autora y forma parte del conjunto de obras reunidas por Punto de Vista Editores, donde también han visto la luz sus «Cuentos completos» (2023) y las nouvelles «El baile» y «Las moscas de otoño» (2022).