Samuel Sooleymon es un adolescente de Sudán del Sur con un gran amor por el baloncesto, un salto prodigioso y la velocidad del rayo. Un torneo de exhibición por Estados Unidos puede convertirse en su gran oportunidad, pero sus condiciones naturales necesitan trabajo y Sooley pronto se da cuenta de que le queda un largo camino por recorrer.
Sin embargo, él cuenta con algo que ninguno de sus compañeros posee: una feroz determinación por triunfar y así ayudar a su familia a escapar de la guerra que asola su país. Y para ello necesitará hacer lo que ningún otro jugador ha logrado: convertirse en una leyenda en solo doce meses.
El tranquilo y lujoso barrio de Brecken Hill amanece conmocionado. Solo las grandes fortunas se pueden permitir una casa aquí y hay pocas fortunas mayores que la de Fred y Sheila Merton. Pero todo el dinero del mundo no puede protegerlos cuando la muerte llama a su puerta. Los Merton han aparecido brutalmente asesinados tras una tensa cena con sus tres hijos. Quienes, por supuesto, están devastados.
¿O quizá no?
A cada uno de ellos le espera ahora una herencia de millones de dólares. Nunca fueron una familia feliz por culpa de un padre vengativo y una madre distante, pero quizá uno de los hermanos es más inestable de lo que nadie imaginaba. ¿Puede que alguno reaccionara con violencia después de esa espantosa cena? ¿O fue otra persona quien apareció en la casa esa noche con la peor de las intenciones? Después de todo, si alguien de tu familia fuera capaz de una atrocidad así, lo sabrías.
¿Verdad?
When professor turned crime-fighter Brandt "Doc" Savage and his girlfriend Kira Sunlight land on a desert island in the middle of the Atlantic, they think they've found a perfect utopia. An escape from their tumultuous pasts.
But they don't have long to enjoy their newfound peace before they are violently separated and dragged to opposite ends of the Earth.
Doc's search for Kira takes him from the coast of Brazil to northern Europe and the jungles of the Congo, and he discovers they are entangled in a global conspiracy that is bigger he ever could have imagined.
War leaves nobody alone. Neither the past, the present, nor the future offers true safety, and the only refuge is what you can protect: your family, your friends, your home.
Jamie Fraser and Claire Randall were torn apart by the Jacobite Rising in 1746, and it took them twenty years of loss and heartbreak to find each other again. Now it’s 1779, and Claire and Jamie are finally reunited with their daughter, Brianna, her husband, Roger, and their children, and are rebuilding their home on Fraser’s Ridge—a fortress that may shelter them against the winds of war as well as weather.
But tensions in the Colonies are great: Battles rage from New York to Georgia and, even in the mountains of the backcountry, feelings run hot enough to boil Hell’s teakettle. Jamie knows that loyalties among his tenants are split and it won’t be long before the war is on his doorstep.
Brianna and Roger have their own worry: that the dangers that provoked their escape from the twentieth century might catch up to them. Sometimes they question whether risking the perils of the 1700s—among them disease, starvation, and an impending war—was indeed the safer choice for their family.
En medio de la guerra de la Fronda, dos mujeres, como dos mosqueteras, se enfrentan con todas sus armas: sus belleza, su gran capacidad para la intriga, su amor y sus celos, sin renegar del coraje ni de sus dotes militares. Una es Nanon de Lartigues, la astuta y encendida amante del duque d´Épernon, fiel a Ana de Austria y al cardenal Mazarino. La otra es la rubia y valerosa Claire de Cambes, que sostiene la rebelión de los príncipes de Condé con inteligencia y sagacidad. Su enemistad se convierte en el eje de una historia llena de acción e intriga, una rara avis en la obra de Alexandre Dumas que aquí presenta y vierte a nuestra lengua el escritor y crítico Mauro Armiño.
Basil Hallward había terminado el retrato. El joven Dorian, al verlo, no pudo más que desear, desde su frívola inocencia, que fuera su imagen la que envejeciera y se corrompiera con el paso de los años mientras él permanecía intacto. Y así fue: a partir de entonces, Dorian Gray conservó el aspecto puro de los inocentes. Pero ¿a qué precio?