Una novela sobre los errores que traen un acierto, sobre las crisis de pareja, las despedidas, los reencuentros y el valor de la familia.
Anna ya no puede más. Habiéndose convertido en madre tan joven, la vida no le da un descanso, pero tampoco emoción. Al menos hasta que, por un error, la carta que era para su amiga termina en el buzón de Yago, un chico misterioso que no debería leerla… y, sin embargo, lo hace.
Y responde.
Lo que comienza como una simple equivocación se convierte en una conexión inesperada. Las palabras de Yago despiertan algo en Anna, una chispa que la impulsa a redescubrirse a sí misma y a su familia.
«Amantes son los cuerpos que sonríen antes de comer, que miran a los ojos antes de besar. Su pulsión está orientada al encuentro intersubjetivo, y por ello existe en la dimensión de lo ético. Lo cuerpos amantes desean derrocar el sistema heterosexual racializante y patriarcal porque desean borrar en la mirada de la otra el fantasma de una violencia vivida antes del encuentro entre los cuerpos amantes. Los cuerpos amantes, sujetos de este libro, anhelan la alegría de aquellas a quienes aman y se frustran con la herencia de un mundo simbólico que agrede y limita su capacidad de atención. Porque sonríen antes de comer y miran a los ojos antes de besar, no desean la mascarada de la otra, no encuentran descanso en la alegría ensayada y complaciente del género, ansían el encuentro a través de una esperanza de comunicación más veraz. Porque su pulsión existe en la dimensión ética, porque se practica en lo intersubjetivo, los cuerpos amantes, sobre todo, desearán haber amado bien».
En la vida te pueden pasar muchas cosas. A veces, no hace falta ni una semana ni un mes. En solo 24 horas, tu vida puede dar un vuelco: un mensaje inesperado, una despedida que no veías venir, una buena noticia que te cambia el ánimo, una resaca existencial (o de las otras). En resumen: la vida es una montaña rusa de emociones.
Este libro es una guía para esas ocasiones. Una recopilación de películas pensada para acompañarte justo cuando más lo necesitas. No importa si estás enamorado y sientes mariposas en el estómago, o si tienes ganas de matar al inútil de tu jefe, o si la vida simplemente te pesa y necesitas reír, echarte una lloradita o sencillamente sentirte comprendido.
Porque la vida está llena de momentos, algunos buenos y otros no tanto. Pero hay una cosa segura: siempre vas a tener una peli que te acompañe en el camino.