Mediante extensos monólogos de los personajes,Márai vuelve una vez más a sumergirse en el vacío y la soledad del alma humana, confrontándola con una sociedad que se moderniza ytoma un rumbo incómodo para las clases burguesas europeas.
El último expediente llegado al escritorio de Kristóf Kömives, juez en la Budapest de entreguerras, es el divorcio de los Greiner. Un caso más, excepto que el nombre de soltera de la mujer, Anna Fazekas, hace perder al magistrado su inmutable serenidad. El alegre desparpajo de la juventud, un paseo por el lago, una mirada arrebatadora: la evocación de aquellos instantes fugaces basta para perturbar, tantos años después, el sosiego de su intachable vida burguesa.
Inés y la alegría: Toulouse, 1939. Carmen de Pedro, responsable en Francia de los diezmados comunistas españoles, se cruza con Jesús Monzón; años después, en 1944, Monzón contará con un ejército de hombres dispuestos a invadir España. Entre ellos está Galán, quien cree que, tras el desembarco aliado y la retirada de los alemanes, es posible establecer un gobierno republicano en Viella. No lejos de allí, Inés, que apoyó la causa republicana durante la guerra, oye a escondidas el anuncio de la operación Reconquista de España en Radio Pirenaica, y se arma de valor, y de secreta alegría, para dejar atrás los peores años de su vida.
Clases de traducción y literatura española en una universidad inglesa cuyas cenas de gala acaban convertidas en un vodevil. Largos paseos por librerías de viejo en busca de ediciones raras; un escritor rey de un reino sin trono en la diminuta isla de Redonda; unos amantes desdichados; una carrera de espía; una mujer tras cuyos ojos se oculta una tragedia que no se quiere recordar; un conserje en cuya mente permanecen todas las almas. Dos muertos, quizá tres...
El amante: Premio Goncourt en 1984 y llevada al cine en 1992, esta novela autobiográfica narra, con la intensidad del deseo, la historia de amor entre una adolescente de quince años y un acaudalado comerciante chino de veintiséis, que se desarrolla en los escenarios coloniales de Indochina. Esa jo-vencita, bellísima pero pobre, no es otra que la propia Marguerite Duras, quien rememora no sólo su singular vivencia sino también las apasionadas y tensas relaciones que desgarraron a su familia y que, prematuramente, grabaron en su rostro los implacables surcos de la madurez.
Marguerite Duras (Indochina, 1914-París, 1996) estudió derecho, matemáticas y ciencias políticas en París. En 1943 publicó su primera obra, La impudicia, a la que seguirían más de veinte novelas, guiones cinematográficos y textos dramáticos. Además de El amante, Tusquets Editores ha publicado de esta autora títulos tan célebres como Los ojos azules pelo negro, Emily L, Los caballitos de Tarquinia, El amante de la China del Norte y Un dique contra el Pacífico. La historia de amor con la que el mundo descubrió a Marguerite Duras.