La noche del 27 de agosto de 1934, cincuenta y seis chicos se fugan de la colonia penitenciaria para menores de Belle-Île-en-Mer, una isla frente a la costa de Bretaña. Los gendarmes organizan una auténtica cacería en la que participan también los vecinos: la recompensa es de veinte francos por cada fugitivo. En poco tiempo todos son capturados menos uno, Jules, un joven que ha sufrido en la colonia todo tipo de abusos.
Sorj Chalandon se mete en la piel de un rebelde criado sin amor, y le ofrece una posibilidad de salvación, la de abrir los puños para recibir manos amigas y transformar su rabia en belleza. Una vibrante historia de aprendizaje, inspirada en hechos reales, en la que se entrelaza el destino de Jules con la historia del siglo XX y cuya conmovedora reflexión sobre el nexo entre infancia y justicia resuena aún hoy.
En las calles del Brooklyn de principios de los setenta, donde todavía no se perciben indicios de gentrificación, tiene lugar un ritual diario: lo llaman la danza. El dinero cambia de manos, se entregan pertenencias, el poder prevalece. La violencia está en todas partes, es una moneda de cambio. Para cualquier chaval –ya sea mulato, negro o blanco– la calle es el escenario donde exhibir su fuerza, sus debilidades y sus vergüenzas, mientras los demás actores se esconden entre bastidores: padres, policías, obreros, libreros, propietarios de viviendas; los que escriben los titulares, las historias y las leyes; los que dan nombre al barrio. A simple vista, las reglas se adivinan obvias, pero bajo el prisma de la memoria no está claro quién es víctima y quién delincuente. Las puertas de un vecindario, convertido hoy en oasis para ricos, se abren para mostrar, bajo la resplandeciente fachada de sus edificios, historias pasadas y presentes.
Las llamas se avivan.
Los rivales se acercan.
La oscuridad acecha.
Y el amor lo cambiará todo.
La joven Salem Salazar llega a la Universidad Mortimer para resolver el misterio tras la muerte de su hermana. Una vez allí, su vocación por la medicina forense la lleva descubrir que ha habido muchas más muertes inexplicables en el campus. Y la búsqueda que emprende para descubrir la verdad la conduce por un camino oscuro y peligroso hasta una poderosa sociedad secreta... y hasta Caz.
Cazimir van der Waal es otro enigma que resolver. Aunque también está en la universidad buscando respuestas sobre una tragedia, Caz es más de lo que parece. Es consciente de que existen fuerzas mortales que mueven los hilos de la institución Mortimer, y nada ni nadie está a salvo.
Mientras Salem intenta pasar desapercibida y Caz trata de interponerse su camino, de alguna manera, ambos acaban en la mira de la sociedad secreta y se ven obligados a trabajar juntos si quieren obtener las respuestas que buscan... y sobrevivir.